Parar clases es un delito, advierte el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet. El funcionario del gabinete de Peña Nieto dice estar en desacuerdo con IVA en colegiaturas.
Emilio Chuayffet Chemor, secretario de Educación Pública (SEP), reconoció que las protestas contra la reforma constitucional en materia educativa y sus leyes secundarias son bienvenidas, bien recibidas y escuchadas, siempre que no se deje a los escolares sin clases, “porque eso es un ilícito”.
Anunció que para reponer hasta ahora los 50 días de clases perdidos en estados como Oaxaca, Michoacán y otros, por los plantones, movilizaciones y protestas de los maestros de la CNTE en la Ciudad de México, se ocuparán los sábados, habrá más horas en aula y se utilizarán las vacaciones.
“¿Qué haremos nosotros para recuperar el tiempo perdido, que ya es de un día, más 7 semanas, es decir, 50 días de estar sin clases?
“Vamos a tener que apoyar a los gobiernos estatales, para que celebren acuerdos con todo el magisterio, a efecto de reparar las clases con los sábados, con más horas en aula, con las vacaciones, de tal manera que así podríamos salvar los 50 días.”
Al comparecer ante las comisiones unidas de Educación y Cultura del Senado, como parte de la glosa del Primer Informe de Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, el funcionario precisó que el derecho a la educación es un derecho duro, que no admite restricción cuando entra en lo que se llama “conflictividad de derechos constitucionales”.
Manifestó que se puede protestar siempre, se puede alegar que los derechos se violan, se puede pedir reparación de los mismos, pero no castigar a los niños sin clase, eso es ilícito. “Es tanto como si un grupo de doctores va a la huelga y deja el hospital, es exactamente la misma circunstancia, derecho a la salud, derecho a la educación y derecho a la alimentación son tres derechos que establece el artículo cuarto constitucional.
“La protesta es bienvenida, siempre y cuando no se afecte al niño; la protesta será bien recibida y escuchada, si no se deja a los escolares sin clases. En ese punto, los críticos de la reforma no abren la boca, no explican por qué la protesta implica el dejar a jóvenes estudiantes sin clases, nadie lo dice.”
Rechazó que la Secretaría de Educación Pública haya sido desvergonzada o cínica en este conflicto entre el gobierno federal y la disidencia de la CNTE, porque son las entidades federativas las que fungen desde hace 21 años como patrones de los profesores.
“En mayo de ’92 se firmó un acuerdo que transfirió a los maestros a los estados de la República; constituyó a éstos como patrones sustitutos, de tal manera que no se trata de cinismo, ni de desvergüenza, ni de echarles a otros la culpa, sino de observar una norma contenida en un acuerdo que está vigente.”
Afirmó que en educación no hay milagros, hay que invertir y esperar para que se logren los cambios.
A pregunta expresa, Chuayffet Chemor manifestó su oposición al IVA en colegiaturas: “No al IVA, no soy partidario de que se grave la educación, sino que se fomente”.
El secretario afirmó que la reforma educativa pone al país en el camino de los mejores sistemas educativos, aunque a largo plazo.
“La reforma que hemos emprendido nos pone en camino de los mejores sistemas educativos, aunque a largo plazo. (…) Los sistemas con más alto desempeño, si bien eran notablemente distintivos en términos de estructura y contexto, coincidían en tres acciones concretas:
“Primera: Atraen a las personas más aptas para ejercer la docencia. Segunda: Desarrollan a los docentes hasta convertirlos en instructores eficientes, y tercera: Implementan sistemas y mecanismos de apoyos específicos para garantizar que todos los niños sean capaces de obtener los beneficios de una instrucción de excelencia. Nuestra reforma educativa abarca esta tres líneas.”
Apuntó que a partir de ahora sólo ingresarán al servicio profesional docente las personas más aptas, porque los concursos de oposición serán la única puerta de entrada.
Precisó que, siendo el interés superior de la infancia la finalidad de la reforma, debe entenderse que esta prima sobre cualquier interés personal o colectivo, por noble que sea.
Destacó que la “gente mejor educada tiene mejor estatus de salud, menor desempleo y mayor involucramiento en la vida cívica y política”.
Resaltó que la revalorización del magisterio, junto con la evaluación y la mejora de las condiciones profesionales del docente, constituyen las herramientas para lograr una educación de calidad con equidad, que satisfaga el interés superior de la infancia.
Anunció que el gobierno federal destinará 8 mil 500 millones de pesos, como parte del Programa de Excelencia Educativa, para atender a las entidades federativas con mayor atraso.
