En el PRI todavía no se deciden a sancionar a los supuestos traidores políticos que apoyaron a otros partidos en el pasado proceso electoral. Luego de tres meses de las elecciones, el dirigente estatal del tricolor, Pablo Fernández del Campo, comentó que el análisis deberá realizarse con cabeza fría.
Agregó que su partido está en análisis del actuar de sus militantes, y no se ha dado carpetazo a este tema, pues la actitud de la dirigencia tiene que ser con responsabilidad, siendo un asunto interno y no mediático
“Hay dos maneras, lo de la ‘vox populi’, que es visceral; quien pierde una elección o quien evidencia traiciones y deslealtades está en su legítimo derecho de denunciar; como dirigencia tenemos que ser exactos y cuidadosos en la aplicación de los estatutos”, manifestó.
Explicó que éstos son muy claros en el actuar de su militancia y si se tienen las pruebas contundentes contra priistas que no apoyaron a su partido y que, incluso, trabajaron con otras fuerzas políticas, procederán las sanciones.
Finalmente, insistió que junto con el delegado, Fernando Moreno Peña, ofreció al Comité Ejecutivo Nacional un informe amplio de lo ocurrido hace tres meses y esa instancia lo estudiará.
