Nos advirtieron que la crisis económica, y las cifras más altas de muertes y contagios por Covid, llegarían a un punto de encuentro.
Los economistas más destacados en el mundo, como el español Juan Ramón Rallo, previeron que un día ambas partes, en su peor momento, se encontrarían sobre todo en países desarrollados, como es el caso de México.
Incluso comparó este fenómeno, al de un huracán. Sabíamos que las economías latinas volverían a crisis de postguerra y a una crisis de salud, no solo por Covid, sino por la falta de atención a otras enfermedades ante la saturación de hospitales.
Pero de escucharlo a vivirlo es diferente. El momento, ¡llegó!. Pico en muertes, pico en desempleo, sin flujo suficiente de efectivo, con el mes (enero), más catastrófico en el cierre de empresas, (250 en el estado de Puebla).
¡Estamos en el ojo del huracán!. Vemos volar por los aires, inversión extranjera, ahorros, salud y vidas; muchas vidas.
La estimación de una recuperación económica, al menos como la que teníamos antes de la pandemia, tardará 10 años en volver.
Pero el paso del huracán se verá antes y no será nada agradable.
Estamos en el peor momento, pero también vendrá una calma relativa. Porque al menos en el consumo interno, dicen especialistas, habrá una reestructuracion de algunos ingresos familiares, aunque sea a través de un trabajo informal (léase ambulantaje o negocios sin acceso a prestaciones de ley).
Este es el sinuoso principio de la “recuperación económica”. Pero aquí, donde hacemos Periodismo en Positivo, te decimos lo que el Banco de México sugiere para “apechugar” estos momentos.
1. Evita compras innecesarias con tarjetas de crédito.
2. Dile NO a las ofertas a “meses sin intereses”.
3. Si tienes crédito de vivienda a plazo fijo, no adelantes pagos, pero no te atrases en tu aportación mensual.
4. Disminuye o elimina los gastos hormiga (cafecito se todos los días, antojos, alcohol).
5. Cuida tu trabajo. No solo es asistir todos los días, sino ponerle calidad a tu chamba.
6. Invierte en tu salud (mejor alimentación, ejercicio, meditación, menos grasas, menos alcohol). No hay nada más costoso, que ser una persona enfermiza.