El sexenio del Felipe Calderón Hinojosa fue uno de los más sangrientos, debido a la guerra que se desató contra el narcotráfico, afirmó Óscar Castro, director del Instituto de Derechos Humanos “Ignacio Ellacuría SJ”.
Una excesiva violación a los derechos humanos y atrocidades donde se presume un contubernio entre las autoridades y los grupos del crimen organizado, como las fosas clandestinas, encontradas en San Fernando Tamaulipas en 2009.
“Son muchas y varias las historias que se pueden contar de las atrocidades que han cometido los criminales en el país, sobre todo, en el norte, donde los periodistas tienen diariamente que cubrir este tipo de acciones; hay 66 periodistas muertos en este sexenio”, señaló.
La intimidación que sufren los periodistas y los comunicadores ha ocasionado que la libertad de expresión se coarte, se sufran atentados y no se ejerza de manera libre esta profesión.
En tanto, María Idalia Gómez, de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), explicó que ha viajado a varias partes del país y se ha encontrado diversos casos de abusos en contra de los periodistas, debido al clima de intimidación que se vive.
“En algunas zonas de Puebla existe cierta interacción de los medios hacia el crimen organizado y con la población, pero esto no ha permeado en todo el estado y mucho menos en la capital, de la manera en la que vemos en otros lugares, como Veracruz, Guerrero, Durango, Sinaloa, entre otros”.
No se debe pensar que el crimen organizado no entrará en el estado, se deben tomar acciones para enfrentarlo, porque ningún estado se salva de este conflicto armado que se vive en México, porque el crimen organizado no tiene fronteras.
