En mayo de 2008, un comando de por lo menos 30 sujetos que viajaban a bordo de camionetas Hummer, quienes portaban armas largas y uniformes de la Agencia Federal de Investigación (AFI), rescató del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Coatzacoalcos, Veracruz, a seis presuntos integrantes y cabecillas de Los Zetas.
Lo anterior, provocó que el Ejército Mexicano y la Policía Federal Preventiva tomaran el control del espacio penitenciario.
A partir de entonces, inició la búsqueda de estos peligrosos sujetos vinculados con delitos federales, quienes reactivaron sus actividades ilícitas en territorio poblano.
En octubre de 2009, un prominente empresario de la región de Tehuacán, fue secuestrado por un grupo armado, cuyos integrantes exigieron 10 millones de pesos como pago del rescate.
Los secuestradores lo privaron de la vida y lo sepultaron para tratar de borrar indicios.
A partir de entonces, la Procuraduría de Justicia inició las indagatorias para dar con los responsables, asegurando a una célula delictiva, encabezada por Héctor Andrés Villagrán Ovando, de nacionalidad chilena.
En aquella ocasión, a esta célula criminal les fueron incautadas:
* 3 casas de seguridad: En Cholula, Tecamachalco y Tehuacán, respectivamente.
* 7 vehículos, todos con reporte de robo.
* 15 teléfonos celulares.
* 6 granadas de fragmentación, de piña.
* 4 granadas cilíndricas de fragmentación.
* Radios de comunicación, marca Motorola.
* 5 fusiles tipo AR-15, marca Olimpic.
* 1 fusil tipo AK-47.
* 4 armas cortas y cientos de cartuchos útiles de diferentes calibres.
Tras tres años de permanecer en el Cereso de San Miguel, Héctor Andrés Villagrán Ovando, de 44 años de edad, presunto cabecilla de Los Zetas, perdió la vida este martes por la tarde en el Penal, por lo que la Agencia del Ministerio Público Especializado en la Investigación de Homicidios indaga las causas de su muerte.
