En el Partido Revolucionario Institucional (PRI), se perfila la figura de un delegado especial para sustituir a Fernando Morales Martínez al frente de este instituto político, consideró el ex diputado federal, Óscar Aguilar González, quien dijo que con ello se enfrentará el proceso electoral del próximo año.
Detalló que de acuerdo a los estatutos del tricolor, el cambio de una dirigencia debe realizarse antes que inicie el proceso político, y en Puebla estaría arrancando el jueves 15 de noviembre, por lo que esta fecha es límite para nombrar al nuevo dirigente.
Agregó que de no nombrarse, lo único que podría realizar el PRI es nombrar a un delegado especial para enfrentar el proceso en las presidencias municipales y la renovación del Poder Legislativo, que por única ocasión tendrán una duración de más de 4 años y medio.
Aguilar González, consideró que nombrar a un delegado para organizar las elecciones de 2013 puede ser arriesgado, ya que sería una figura acotada que no tendría las mismas facultades que un dirigente estatal.
“La figura de un delegado estaría acotada en un proceso electoral, ya que existiría la ausencia del presidente, pues un delegado sólo cumple con las instrucciones del Comité Ejecutivo Nacional y coordinarse con ciertos grupos locales”, expresó.
El ex diputado federal, comentó que el CEN siempre designa a un delegado de otra entidad para evitar los enfrentamientos entre los diferentes grupos del PRI, pero, a la fecha, existe una incertidumbre en el priismo poblano.
