Ex gobernadores, un ex alcalde y hasta un ex Presidente de la República son algunos de los políticos que han sido señalados por la adquisición de costosos inmuebles, sin que autoridad alguna los investigue… o, si los investiga, no logra comprobar el destino de los recursos usados para esas compras.
Todo eso siembra dudas, pues aun cuando esos políticos tienen o tuvieron sueldos decorosos, no les alcanzaría para adquirir propiedades valuadas en decenas e incluso centenas de millones de pesos. Además, en la mayoría de los casos, su pasado muestra un origen que no justifica que en seis años o en un trienio amasen fortunas fabulosas. Esos lujos también son criticados, pues los funcionarios públicos las presumen abiertamente, en un país donde la pobreza crece día con día.
Algunos casos han sido comprobados y aceptados oficialmente, mientras que otros aún siguen sin esclarecerse y continúan siendo manejados como “presuntas” compras millonarias. Las hay de todos sabores y colores: desde la remodelación de la Casa de Gobierno de Zacatecas, para lograr que la habitación del gobernador se asemeje a la de una suite de lujo del Hotel Bellagio en Las Vegas, Nevada, hasta la supuesta adquisición de una isla por parte de un presunto prestanombres del ex gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington Ruvalcaba, pasando por el lago artificial lleno de peces de Vicente Fox Quesada en su extenso rancho en San Francisco del Rincón, Guanajuato, y las presuntas adquisiciones de Ivonne Ortega Pacheco en Yucatán. Estos son algunos de los casos en que la opulencia de nuestros gobernantes asombra e indigna a propios y extraños.
EX GOBERNADOR DE SINALOA, DEMANDADO POR ENRIQUECIMIENTO ILÍCITO
El PAN presentó ante la Procuraduría General de la República (PGR) una denuncia por enriquecimiento ilícito en contra del ex gobernador de Sinaloa, el priista Jesús Aguilar Padilla, quien estuvo al frente del estado de 2005 a 2010. La acusación indicaba que durante la gestión del ex mandatario local, éste habría comprado inmuebles demasiado costosos en comparación con su salario.
De acuerdo con la denuncia, en su tercer año al frente del Ejecutivo estatal, Aguilar Padilla adquirió un terreno con dos casas en obra negra en la colonia Residencial La Primavera, con un valor calculado en 20 millones de pesos. El diario Reforma obtuvo una copia del documento, mismo que incluía fotografías del lugar y el acta de compra-venta de otro inmueble en el desarrollo turístico El Tambor, en Navolato. El PAN detalló que gracias a una investigación realizada por el mismo partido, se habría podido constatar que Aguilar Padilla tenía otra casa en el poblado de Yameto, también en Navolato y que podría alcanzar el precio de 15 millones de pesos; además de un terreno en la Colonia Las Quintas, en Culiacán, con un valor de 5 millones 888 mil pesos.
Pero estas acusaciones no frenaron el camino político del priista y en abril de 2011 la dirigencia nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI) lo nombró secretario de Vinculación del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) en los estados.
La secretaria general del PRI, Cristina Díaz, tomó protesta al ex mandatario y aseguró que éste “logró consolidar un estado productivo, fuerte y competitivo”, minimizando así cualquier cuestionamiento sobre su desempeño realizado por la oposición. “Nosotros confiamos en Jesús Aguilar Padilla. Los cuestionamientos nacen de la oposición”, sostuvo.
