En los últimos 15 años aparecer en la portada del videojuego NFL Madden lleva una carga de privilegio y mala suerte para los elegidos.
La maldición Madden, como es conocida, sucede cuando un jugador aparece en la portada del videojuego y ese personaje tiene bajo rendimiento o sufre una lesión durante esa temporada.
Marshall Faulk (San Luis) y Peyton Hillis (Cleveland) son ejemplos de la maldición por el bajo rendimiento que tuvieron tras aparecer en Madden.
Faulk, antes de aparecer había sumado tres campañas en fila con al menos mil yardas y después de estar en la edición de 2003 nunca volvió a superar las mil yardas. Hillis explotó en 2010 con mil 177 yardas y 11 touchdowns; apareció en la portada y al año siguiente su rendimiento cayó a 587 yardas y tres anotaciones.
La maldición Madden no sólo se limita al bajo rendimiento. Su principal impacto ha sido con las lesiones que han sufrido sus protagonistas. En 2004, Michael Vick (Atlanta) fue la imagen y en el primer partido de la pretemporada sufrió una fractura en la pierna y se perdió 11 partidos de la campaña.
Shaun Alexander (Seattle) se rompió el pie en la semana 3 luego de ser imagen de Madden 2006 lo cual provocó que se perdiera toda la temporada. Este año Calvin Johnson, receptor de Detroit, fue elegido para la edición 2013 del videojuego y después de siete semanas de temporada regular, la maldición lo ha impactado.
Si bien las estadísticas generales del estelar receptor llevan un ritmo similar en comparación con el año pasado, el principal impacto está en las anotaciones y por ende se refleja en el récord del equipo.
Al momento acumula 38 recepciones para 592, y una anotación, siendo factor fundamental para el mal paso que lleva Detroit con marca de 2-4, que lo ubica al fondo de la División Norte de la Conferencia Nacional (NFC).
En cuanto a la producción de yardas, Megatron promedia 98.6 yardas; sin embargo, sólo suma un touchdown, contrario a los resultados que tuvo en 2011, en la misma cantidad de partidos, Johnson acumuló 451 yardas y nueve pases de anotación; el resultado de esos puntos conseguidos decantaron en marca de 5-1 para Detroit.
