El telescopio ALMA, ubicado en el desierto de Atacama, en Chile, capturó una serie de imágenes impresionantes de una estructura espiral localizada en el gas alrededor de una estrella gigante roja conocida como R Sculptoris. ¿El futuro que le espera a nuestro Sol?
Con ni siquiera la mitad de sus antenas desplegadas, el telescopio captó el fantástico espiral alrededor de la moribunda estrella, ubicada a una distancia de unos mil 550 años luz.
Los investigadores creen que puede ser la señal de que la estrella tiene una compañera en órbita, que no ha sido identificada.
“Habíamos visto capas alrededor de este tipo de estrellas antes, pero ésta es la primera vez que hemos observado una espiral de material que sale de la estrella, junto con una capa que la rodea”, dijo el investigador Matthias Maercker, autor principal del artículo que presenta los resultados de este hallazgo, en la revista Nature.
Al final de sus vidas, las estrellas con masas de hasta ocho veces la del Sol se convierten en gigantes rojas y pierden una gran cantidad de masa en el denso viento estelar. Es el caso de la R Sculptoris.
De esta manera, generan el polvo y el gas que después formará parte de la materia prima de las futuras generaciones de estrellas, sistemas planetarios y, como ocurre en la Tierra, la vida.
“ALMA nos está dando una nueva visión de lo que está sucediendo en estas estrellas y lo que podría pasar con el Sol en unos pocos miles de millones de años a partir de ahora”, señalaron los astrónomos.
