Casi incapaces de conectar un hit, los Gigantes de San Francisco capitalizaron un error para seguir con vida en su serie de playoffs de la Liga Nacional.
El error del antesalista Scott Rolen con dos outs en la décima entrada abrió la compuerta que permitió a San Francisco que se se impuso ayer 2-1 ante los Rojos para evitar ser barrido
Rolen, dueño de ocho Guantes de Oro, no supo dominar un rodado bateado por Joaquín Arias y tiró tarde a la inicial.
“Es una jugada que he hecho tantas veces y creo que hubiese hecho lo mismo”, dijo Rolen. “Pegó en el guante, simplemente no pude retenerla.”
San Francisco se vio silenciado ante un dominante Homer Bailey hasta que Marco Scutaro dio un sencillo en el sexto inning. Los Gigantes terminaron con tres hits y se poncharon 16 veces.
Pero respondieron en la décima, en la que dieron dos hits y además se beneficiaron por un pásbol de Ryan Hanigan al fabricar la carrera de la victoria.
Cincinnati también estuvieron apagados con sus bats al dar sólo cuatro hits, y uno después del primer inning.
El zurdo Barry Zito abrirá por Gigantes en el cuarto juego hoy a las 15:07, tiempo de México.
Los Rojos aún no deciden a su lanzador luego que su as dominicano Johnny Cueto debió salir prematuramente en el primer juego por una dolencia en la espalda y el costado.
La derrota impidió que Cincinnati ganara su primer juego de playoff en casa desde 1995.
Bailey realizó su primera apertura en el Great American Ball Park desde el juego sin hits que lanzó el 28 de septiembre en Pittsburgh y toleró apenas un imparable en siete episodios.
Para suerte de los Gigantes, el único tropiezo de Bailey desembocó en una carrera. Golpeó a un bateador, concedió un boleto gratis a otro y permitió un elevado de sacrificio en la tercera.
Los Rojos recetaron su mayor cantidad de ponches en el año, con su cerrador cubano Aroldis Chapman pasando por la guillotina a dos con rectas de 100 millas por hora en un noveno perfecto.
San Francisco hizo finalmente el daño ante Jonathan Broxton, quien fue saludado con sencillos consecutivos de Buster Posey y Hunter Pence, quien se lastimó la pantorrilla izquierda al hacer un swing malo antes de dar su hit.
Con dos outs, el catcher Hanigan no pudo retener un pitcheo y los corredores avanzaron. El roletazo de Arias complicó a Rolen, quien no pudo fildear limpiamente la pelota.
