La Comisión Nacional del Agua no sancionará a Guillermo Pacheco Pensado por rellenar la barranca que se encuentra en las inmediaciones del cruce de las avenidas Margaritas y Nacional, a pesar de que la condición actual de ésta ha provocado inundaciones en las colonias de la zona.
El delegado en Puebla de la Conagua, Manuel Beristaín Gómez, descartó que se vayan a tomar acciones en contra de quien sea el responsable del relleno de la barranca, pues es más importante dar una solución al problema de las inundaciones.
“No tiene caso de tratar de descubrir o quitar el relleno” aseguró el delegado federal, e indicó que desde hace muchos años se sabe que la barranca era rellenada, pero no se actuó al respecto.
Cabe recordar que Pacheco Pensado comenzó a cubrir la barranca desde 2004 para poder unir los dos terrenos que se encuentran a los lados de ésta y construir en el sitio un Walmart.
A raíz del tapón de este terreno, el cual es propiedad federal, se han registrado fuertes inundaciones en las colonias Mayorazgo, Paraíso Mayorazgo, Leobardo Coca, entre otras, además de que el domingo pasado murió un hombre de 89 años por estas anegaciones.
Pese a esto no se actuará en contra del hijo del ex presidente del Tribunal Superior de Justicia, Guillermo Pacheco Pulido.
Lo más urgente es la construcción de un canal en la zona que ayude a mantener el agua a un buen nivel, resaltó Beristaín Gómez pues, dijo, una lluvia como la del domingo en la zona de Mayorazgo, donde se registró una precipitación de 65 milímetros en menos de una hora, “no hay ni drenaje ni colectores pluviales que lo aguanten”.
Por lo tanto, la Conagua autorizó la intervención en el terreno federal para que se hagan las obras correspondientes, las cuales tendrán un costo aproximado de 33 millones de pesos.
En una primera etapa se construirá un canal a cielo abierto con una longitud de 310 metros, el cual estará recubierto con concreto armado. Estos trabajos arrancaron el martes y se espera se concluyan lo antes posible para poder enfrentar las lluvias de las próximas semanas.
Posteriormente se instalarán dos colectores pluviales, los cuales consistirán en tubos de concreto reforzado con una longitud de 250 y 740 metros cada uno; estos ayudarán a canalizar el agua que se acumula en la barranca y llevarla hacia el río Chinguiñoso, y de ahí al Atoyac.
