“Los migrantes continuarán siendo víctimas del Instituto Nacional de Migración”, acusó el Padre, Alejandro Solalinde Guerra, tras criticar el ejercicio de Rocío Sánchez de la Vega Escalante, titular de la Delegación del INM, quien, lamentablemente, sigue al frente de esta instancia federal a pesar de múltiples abusos.
“Yo mismo he sido víctima de ella”, manifestó el prelado, al participar en el Foro Encuentro por la Paz, convocado por la Secretaría General de Gobierno, tras recordar que la funcionaria federal “armó una denuncia” en su contra.
Solalinde Guerra, responsabilizó a la aún delegada federal por actos de injusticia que cometió contra Irineo Mújica, fotoperiodista, quien, en 2010, fuera víctima de robo y agresiones por elementos de Migración, tras denunciar los excesos en la actuación de supuestos agentes migratorios amparados por De la Vega Escalante.
El sacerdote, más adelante anunció la creación de cuatro albergues para migrantes en el estado de Puebla, los cuales, serán administrados por la Iglesia Católica, con lo cual la entidad poblana se convertirá en el primer estado protector y asistencial de los migrantes a nivel nacional.
Luego, el activista y defensor de los derechos de los migrantes, perseguido por sus declaraciones contra el crimen organizado, dijo que, por el momento, ni el presidente electo, Enrique Peña Nieto, o el Partido Revolucionario Institucional (PRI) han fijado una postura sobre la política migratoria que habrá de emprenderse en el siguiente gobierno federal.
Advirtió, sin embargo, que los hechos recientes en el Estado de México, específicamente, en Lecherías, donde fue cerrado el albergue para migrantes, y Huehuetoca, marcan un antecedente de lo que podría ser en los siguientes seis años el gobierno de Peña Nieto.
