“No fallaron las pruebas de control y confianza”, dijo, categórico, el procurador General de Justicia, Víctor Antonio Carrancá Bourget, tras la detención el pasado fin de semana de dos elementos de la Policía Estatal y ex uniformados municipales, involucrados con bandas de secuestradores.
El titular de la PGJ, refirió que continúan las investigaciones, además que la Fiscalía de Servidores Públicos ha solicitado a la Procuraduría General de la República las averiguaciones previas para hacer una revisión del caso, en tanto se indaga también si estos policías estatales están involucrados en más delitos.
Rechazó debilidades en las pruebas de control y confianza, aunque, indicó que sólo ayudan a tomar decisiones sobre los elementos que pueden permanecer en las corporaciones policiacas, pero, no son en términos absolutos, una referencia: “Al final de cuentas, es gente que decidió cometer un delito y deberá castigarse”.
El procurador, se refirió a la detención por parte de la Policía Federal de los dos estatales, Juan Pablo Vázquez Hernández y Antonio Hugo Siliceo, quienes, junto con dos ex policías municipales, plagiaron a una persona sobre quien pesaba una orden de aprehensión.
Fernando Gallardo Márquez y Pedro Francisco Gallardo Roque, también aprehendidos, pertenecieron a la Policía Municipal de Puebla. Estos sujetos privaron de la libertad a José Luis Gutiérrez Sánchez, a cuyos parientes exigieron la cantidad de 100 mil pesos a cambio de dejarlo en libertad y no entregarlo a las autoridades ministeriales.
