Se supone que los donativos son voluntarios, pero algo no checa porque este fin de semana se obligó a la burocracia a dar una aportación (forzosa) con base en un tabulador que se fijó de manera arbitraria.
El enojo de la burocracia es enorme, pues todo ha sido descuentos de sus percepciones. Recorte del 5 por ciento en el sueldo, les aumentaron las cuotas del Issstep, prevalece el acoso y hostigamiento laboral para obtener renuncias por motivo de salud y, ahora, se obliga a una cooperación forzosa para el proyecto de la esposa del gobernador Rafael Moreno Valle.
¿Sabrán el mandatario y Martha Erika Alonso que se obligó a la burocracia a financiar las becas para un niño indígena?
¿De plano este proyecto no ha logrado el respaldo de la sociedad?
¿Por qué Cabalán Macari ordenó que la burocracia sea la que tenga que becar a los niños indígenas?
Por lo pronto, le presento la prueba, el dato duro, para que al rato no salgan los defensores a negar lo evidente:
Está claro que una de las quejas que recibió el entonces candidato a la gubernatura, Rafael Moreno Valle, eran los excesos del marinismo contra los ingresos del personal, al que obligaban a financiar cualquier ocurrencia del poder.
