El alza del IVA en España, cuya tasa principal pasa de 18% a 21%, anunciada en julio por el gobierno conservador de Mariano Rajoy, entró en vigor este sábado en el marco de una política de rigor sin precedentes destinada a reducir el déficit público a 6.3% del PIB.
Además, el gobierno dejó de prestar atención sanitaria gratuita a los inmigrantes ilegales, una de las medidas de recorte más polémicas emprendidas por Rajoy para cumplir con su objetivo de reducción del déficit fiscal impuesto por la Unión Europea.
Rajoy aseguró hoy que cuando la situación económica del país mejore, bajará los impuestos que a partir de este sábado aumentaron.
“Cuando las circunstancias nos lo permitan, que espero que no sea muy tarde, volverán a la situación anterior. Tengan la total y absoluta certeza”, dijo Rajoy ante correligionarios del Partido Popular (PP) y el presidente de la Junta de Galicia, Alberto Nuñez Feijó.
Reforma sanitaria
Cientos de personas protestaron hoy frente al hospital de Gregorio Marañón, en Madrid, luego de que entrará en vigor la reforma sanitaria mediante la cual se cancela la tarjeta de atención a inmigrantes en situación irregular.
El fin de la renovación de tarjetas sanitarias a personas “sin papeles” – una medida con la que Madrid calcula ahorrar unos 500 millones de euros – ha chocado con la oposición de numerosos grupos sociales y de los médicos, que dijeron que seguirán atendiendo a aquellos pacientes que se queden fuera del sistema.
Decenas de personas se manifestaron convocados por organizaciones y colectivos de la sociedad civil, asociaciones de inmigrantes y refugiados y de defensa de los derechos humanos, agrupadas en la Red por el Derecho a tener Derechos.
