El relleno sanitario de Chiltepeque continúa operando sin señalamiento alguno por parte de autoridades federales, confirmó Francisco Rodríguez Álvarez, secretario general de Gobierno del Ayuntamiento de Puebla, tras una serie de inspecciones recientes. Según explicó, la instalación cumple con todos los requerimientos normativos vigentes, garantizando un manejo adecuado de los residuos sólidos del municipio.
El funcionario recordó que la concesión del sitio fue renovada en 2024 por la administración pasada, luego de que se verificara que cumplía con los estándares técnicos y ambientales establecidos por la autoridad federal.
“La renovación refleja que se cumplieron todos los criterios necesarios; de no ser así, no se habría autorizado por más años”, afirmó.
Aunque consideró al relleno como un referente en términos técnicos para otros municipios, Rodríguez Álvarez reconoció que siempre existen áreas donde se puede mejorar, especialmente en el tratamiento de lixiviados y el control de emisiones contaminantes.
El gobierno municipal ha puesto a disposición de supervisores y auditores toda la información necesaria para cualquier revisión adicional, incluyendo aspectos contractuales y posibles sanciones si fuera necesario. Además, mantienen un diálogo constante con la empresa concesionaria para explorar nuevas tecnologías orientadas a disminuir la cantidad de desechos que llegan al relleno.
Entre las soluciones que se están evaluando destacan sistemas de separación avanzada, así como alternativas de aprovechamiento energético de residuos, estrategias que ya funcionan en otros estados y países. El objetivo, explicó, es reducir el volumen de desechos depositados y avanzar hacia un modelo de manejo más sustentable y eficiente.
Rodríguez Álvarez subrayó que la gestión de residuos sólidos es una responsabilidad compartida entre autoridades y ciudadanía, y celebró los esfuerzos estatales para implementar plantas de tratamiento y proyectos que alivien la presión sobre el relleno sanitario de Chiltepeque.
