Genoveva Huerta Villegas ha cometido una serie de abusos y excesos como dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN), lo que ha provocado la fractura del partido.
Fuentes cercanas al partido aseguran que la dirigente albiazul ha deshecho grupos y acuerdos para colocar a sus allegados, además de que es notorio el rechazo hacia su figura dada su ausencia en varios eventos de las campañas electorales.
Durante su gestión, la líder albiazul ha enfrentado una serie de señalamientos por parte de diferentes liderazgos y militantes por su falta de apertura al diálogo y, recientemente, por la imposición de candidatos.
-LOS EXCESOS DE GENOVEVA-
Una de las primeras quejas fue la imposición de su pareja sentimental, Irving Vargas Ramírez, como representante del partido ante el consejo general del Instituto Electoral del Estado (IEE).
Otro más de los señalamientos negativos contra Huerta Villegas es la asignación de nueve contratos para la prestación del servicio de capacitaciones, asesorías y contenidos en redes sociales por un monto de 895 mil pesos.
Incluso el Instituto Nacional Electoral (INE) a través de la Unidad Técnica de Fiscalización ordenó al Comité Directivo Estatal del PAN rinda un informe sobre estos contratos.
Esta asignación se derivó luego que Eduardo Alcántara Montiel compitió contra Jesús Zaldívar Benavides por la dirigencia municipal del PAN y presuntamente por órdenes de Huerta Villegas impugnó el resultado del proceso interno y acusó actos de corrupción.
Huerta Villegas ha sido mencionada como parte de “la Estructura Maya” que presuntamente fue utilizada por Eukid Castañón Herrera, operador político del ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, para desviar recursos del gobierno de Puebla.
En este sentido, la dirigente panista aunque aseguró no formar parte de esta red de corrupción sí promovió un amparo para solicitar la protección de la justicia y evitar ser detenida por esta situación.
-PANISTAS ACUSAN VENTA E IMPOSICIÓN DE CANDIDATURAS-
Durante el proceso interno para la designación de candidatos, la dirigente panista fue acusada por la venta de candidaturas, así como la imposición de candidatos afines a su grupo político lo que derivó en marchas y protestas de parte de los militantes.
En este contexto, la presidenta del CDE del PAN en Puebla amarró su candidatura a diputada federal plurinominal en la Cuarta Circunscripción a la que pertenece Puebla con lo que obtendría fuero constitucional.
La imposición de candidatos derivó en una cascada de impugnaciones ante los tribunales, así como una denuncia por violencia política de género en contra de Huerta Villegas presentada por Blanca Jiménez Castillo, aspirante a la alcaldía de San Andrés Cholula.
Pese a que firmó un pacto en contra de la violencia contra las mujeres, Huerta Villegas ha sido acusada de solapar y proteger a perfiles señalados por violación y acoso sexual como Edgar Salomón Escorza y su asesor Eduardo Alcántara Montiel.
