Una importante alianza se ha empezado a construir en Xicotepec de Juárez para intentar cerrarle el paso al cacicazgo que ejerce el excomisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), Ardelio Vargas Fosado, quien por enésima vez busca controlar –a través de un tercero– el gobierno local de este municipio, que es el centro de su actividad productiva, que principalmente descansa en la ganadería.
Diferentes grupos políticos han empezado a converger en formar un frente amplio en torno a la próxima candidatura de Morena a la alcaldía de Xicotepec de Juárez, toda vez que Ardelio Vargas ha colocado a su primo Benito Vargas Romero como aspirante del PAN a presidente municipal para que compita en los comicios de 2027.
En dicha alianza hay dos personajes centrales: el exalcalde de Xicotepec de Juárez, Benito Ánimas Arellano, y el actual edil del municipio, Carlos Barragán Amador, quien ha decidido que no buscará la reelección.
Quienes participan en ese frente buscan aprovechar el hartazgo que hay entre la población de que Ardelio Vargas Fosado siempre “tiene metidas las manos” en la vida política y social del municipio, como si fuera de su propiedad. Un dominio que ha durado casi 40 años, desde que fue alcalde priista en el periodo de 1987 a 1990.
La idea central que están impulsando los opositores al cacicazgo de quien fuera el comisionado del INM durante el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, es que Benito Ánimas Arellano pudiera ser el candidato de la 4T a la alcaldía de Xicotepec de Juárez.
Una posibilidad que, dicen los enterados, seguramente “le va a quitar el sueño” a Vargas Fosado.
Benito Ánimas se destaca porque ya fue alcalde entre los años 1999 y 2002. En esa época era parte del grupo político del entonces gobernador priista Melquiades Morales Flores. Su paso por la presidencia municipal dejó “un buen sabor de boca”. Es un personaje con una buena aceptación ciudadana y que tiene una importante estructura de seguidores.
En el pasado proceso electoral, el de 2024, Ánimas Arellano aparecía en el primer lugar de las encuestas que medían a los aspirantes a la Presidencia Municipal de Xicotepec de Juárez, pero de última hora en Morena se tomó la decisión de postular a Carlos Barragán, quien ya dos veces había sido edil por el PRI.
Esa decisión desanimó a la estructura de Benito Ánimas y él mismo retiró su presencia del municipio. Optó por regresar al cargo que ejercía como titular de la Jefatura de Gobernación y Normatividad en el Ayuntamiento de Poza Rica, Veracruz, que era encabezado por Fernando Remes Garza, un importante exlíder del sindicato petrolero.
Ahora Benito Ánimas ha decidido “no desperdiciar” la fuerte popularidad de la que goza. Para ello, ha dado un giro de 180 grados en su proyecto de convertirse por segunda vez en alcalde al “limar asperezas” y hacer una alianza con quien le arrebató la candidatura de Morena en 2024: Carlos Barragán Amador.
Una vieja rivalidad
Hace dos años, Carlos Barragán regresó al gobierno local, pues ya había sido edil en los periodos de 2005 a 2008, y de 2011 a 2014, bajo las siglas del PRI.
De alguna manera ese retorno fue “un respiro” para la ciudadanía de Xicotepec de Juárez, pues significó quitarle el control del ayuntamiento a Ardelio Vargas, luego de que su hija, Guadalupe Vargas Vargas, había sido dos veces alcaldesa entre los años 2018 y 2024.
El problema es que Carlos Barragán es un personaje controvertido, siempre metido en escándalos. Esa situación llevó a que –en el último bienio– se desgastara su imagen pública y por esa razón, para no meterse en mayores problemas, ha decidido no buscar la reelección. O por lo menos eso ha comunicado a sus allegados. Nada impide que cambie de opinión de última hora.
Barragán es un personaje de claros oscuros. Muchos lo cuestionan por su forma desordenada de gobernar. Pero otros lo valoran porque es de los pocos políticos que no se ha dejado manipular por el cacique de la región.
En los comicios de 2021 fue célebre que Barragán como candidato independiente casi le ganó la elección de presidente municipal a Guadalupe Vargas, pues la diferencia de votos apenas fue de unos 100 sufragios, a favor de la entonces candidata del PRI, que se acabó reeligiendo como edil.
Para nadie es un secreto que el principal “bache” en que ha caído Carlos Barragán es que se ha distanciado del Poder Ejecutivo estatal, luego de que ha sido cuestionado por los altos costos de obra pública de su gobierno. Esa condición llevó a que el edil decidiera no buscar un cuarto periodo al frente de la administración municipal de Xicotepec.
Esa situación es la que ha llevado a Ardelio Vargas Fosado a buscar regresar a recuperar lo que él considera que es suyo: el ayuntamiento de este municipio de la Sierra Norte.
Por esa razón, tal como se narró en la pasada entrega de Cuitlatlán, hace unos días el extitular del INM habría pactado con la dirigencia estatal del PAN que la candidatura a alcalde de Xicotepec de Juárez recaerá en la persona de Benito Vargas Romero, quien es un conocido médico veterinario de la región y, lo más importante, es su primo.
Es una manera tramposa de Ardelio Vargas Fosado de regresar a la competencia electoral para buscar recuperar el manejo del gobierno local, pero sin que su nombre aparezca en las boletas electorales.
Si nada cambia de aquí a tres o cuatro meses, todo indica que en Xicotepec de Juárez, en la elección de 2027, habrá un duro enfrentamiento entre los dos candidatos de nombre Benito, el que apoya y el que se opone al cacicazgo de Ardelio Vargas Fosado.
