El coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, reconoció que la reforma electoral recientemente presentada enfrenta un escenario difícil para su aprobación por falta de consenso entre las fuerzas políticas. Al referirse a las posibilidades de alcanzar los votos necesarios, el legislador no ocultó el panorama: “Creo que esta vez no me atrevo ni a pedírselo al Santo Niño de Atocha”, comentó.
Monreal explicó que la iniciativa fue turnada a comisiones para su análisis, pero advirtió que el camino legislativo será complicado. Al tratarse de cambios constitucionales, la reforma requiere mayoría calificada, lo que obliga a Morena a construir acuerdos más allá de su propia bancada. El problema es que algunos aliados ya fijaron una postura crítica: tanto el Partido Verde como el PT han expresado reservas, particularmente en torno al nuevo esquema de asignación de diputaciones plurinominales. A eso se suma el rechazo anticipado del PRI, el PAN y Movimiento Ciudadano, lo que perfila un escenario en el que Morena no tendría asegurados los votos suficientes.
A pesar del panorama, Monreal sostuvo que continuará el diálogo con los partidos aliados para intentar construir consensos.
“Soy realista, no está fácil, pero eso no significa que vayamos a bajar las manos. Vamos a seguir trabajando para convencer a más diputadas y diputados”, señaló.
Sobre la posibilidad de que las diferencias con el PT y el Partido Verde deriven en una ruptura política de cara a los procesos electorales de 2027 y 2030, Monreal la descartó.
“No habrá ruptura ni con el PT ni con el Verde rumbo a 2027 o 2030. Es un desacuerdo momentáneo”, afirmó.
