Una reciente publicación en la red social X por parte de la cuenta @narcopoliticos_, dedicada a exponer a políticos con presuntos lazos con el crimen organizado, ha incorporado al senador poblano Néstor Camarillo Medina, de Movimiento Ciudadano (MC), a su lista de “narcopolíticos“.
Según la investigación detallada en el sitio web narcopoliticos.com, Camarillo es señalado como “principal integrante” de la organización criminal dedicada al robo de combustible (huachicol) liderada por Antonio “El Toñín” Martínez Fuentes, en la región conocida como el Triángulo Rojo de Puebla.
La información se basa en documentos confidenciales recuperados de diversas instancias federales, incluyendo la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Fiscalía General de la República (FGR), la Policía Federal, Petróleos Mexicanos (Pemex) y el extinto Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN). Un informe específico de la Sedena, elaborado por el coronel de Infantería Valdemar López López, identifica a Camarillo como un miembro clave de esta red, junto con figuras como su exdirector de Seguridad Pública en Quecholac, Pascual Mirón Nabor; el huachicolero Jesús Mirón, y el líder de sicarios Pedro Vázquez.
Antecedentes y alegaciones
Néstor Camarillo, quien fungió como presidente municipal de Quecholac por el PRI de 2014 a 2018, antes de migrar a MC en 2025, ha negado públicamente cualquier relación con “El Toñín”. Sin embargo, la investigación presenta evidencia contradictoria, como una publicación en Facebook donde Martínez Fuentes “apadrina” una camioneta Cadillac Escalade junto a su “compa” Camarillo.
Los documentos alegan que Camarillo colaboró en la red de huachicol, inicialmente vinculada a “El Tigre” de Los Zetas y, a partir de 2017, aliada con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El rompimiento entre Camarillo y “El Toñín” alrededor de 2017-2018 habría desencadenado una ola de violencia política en Quecholac, incluyendo enfrentamientos que dejaron 10 muertos en mayo de 2017 (cuatro militares y seis civiles). La Sedena reporta que el CJNG ingresó a 13 municipios poblanos a través de esta organización, utilizando escudos humanos y amparos judiciales para evadir capturas.
En un evento más reciente, Ramón Camarillo, tío del senador y candidato por Morena en las elecciones de 2024, fue encontrado decapitado y torturado tras perder contra Guadalupe Martínez, hija de “El Toñín”.
Evidencia documental
Entre las pruebas citadas se encuentran informes de 2017 de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la entonces Procuraduría General de la República (PGR) y el CISEN, que detallan las relaciones entre alcaldes poblanos y redes de huachicol. Un documento de Pemex y la Policía Federal de agosto de 2018 confirma la operación del grupo de “El Toñín” en alianza con el CJNG, con Camarillo como colaborador clave.
En declaraciones previas, Camarillo ha manifestado: “el que nada debe, nada teme. Sabemos de la investigación, nos lo dijo Diodoro Carrasco en noviembre del 2016 y pues la situación se está investigando y está bien. Estamos tranquilos”.
Implicaciones y contexto
La investigación subraya el control criminal en municipios de Puebla, con ganancias anuales del huachicol estimadas en 47 mil millones de pesos a nivel nacional.
“El Toñín”, con una orden de aprehensión por homicidio desde 2014, se escindió de Los Bukanas para aliarse con el CJNG y continúa operando en la zona. Aunque no se vincula directamente a Camarillo con el ingreso del CJNG, los informes no descartan su participación en la protección de estas actividades durante su alcaldía.
Esta revelación llega en un momento en que Camarillo ocupa un escaño en el Senado para el periodo 2024-2030, lo que plantea preguntas sobre la integridad de figuras políticas y la infiltración del crimen organizado en instituciones.
Narcopolíticos, es un proyecto autofinanciado, el cual invita a donaciones para continuar sus indagatorias independientes.
Cabe destacar que el senador Camarillo rechazó los señalamientos que lo vinculan con investigaciones periodísticas relacionadas con presunto narcotráfico y aseguró que se trata de un “mitote” que forma parte de contexto político previo a los próximos procesos electorales.

