Manzanilla Prieto podría estar involucrado en la red de espionaje de Eukid Castañón: Rodríguez
Fernando Manzanilla Prieto no puede acusar presuntos actos de espionaje en Puebla porque podría haber estar involucrado en esta supuesta red delictiva, señaló el diputado local y dirigente municipal del Partido Acción Nacional (PAN), Pablo Rodríguez Regordosa.
En entrevista, criticó la postura asumida por el ex titular de la Secretaría General de Gobierno (SGG) y el Senador de la República, Luis Miguel Barbosa Huerta, e incluso consideró que sus acusaciones responden a un asunto de “golpeteo político”.
Subrayó que Manzanilla Prieto pudo haber tenido conocimiento de la supuesta red de espionaje en la que señalan de responsable al legislador federal, Eukid Castañón Herrera, toda vez que él fue su jefe directo.
“Fernando Manzanilla era el Secretario General de Gobierno, Fernando Manzanilla era el jefe de Eukid Castañón por qué Fernando Manzanilla denuncia a Eukid Castañón si él era su jefe, por qué si alguien expresamente dice participé en las grabaciones no mejor va y se entrega a la PGR porque está cometiendo un delito y es un delincuente confeso, o sea, me parece que esto es Khafkiano”.
Rodríguez Regordosa enfatizó que Manzanilla Prieto podría ser corresponsable en alguno de los delitos que señalan luego que al tener conocimiento de quien estaba realizando estos presuntos actos de espionaje no denunciaron o presentaron ante la autoridad al autor material.
“Imagínate que no se tratara del delito de invasión a la intimidad sino que se tratara de un homicidio es tanto como decir, en una rueda de prensa, sí yo mate a cinco personas y aquí tengo el cuchillo y lo voy a entregar a la PGR para que investigue qué pasó, es ridículo. Lo que debía haber hecho Fernando Manzanilla y el senador Barbosa era acompañar a esta persona y entregarlo a la PGR para se sancionara conforme a derecho”.
Reiteró que las declaraciones vertidas en contra del ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas, y el legislador Eukid Castañón Herrera, forman parte de una campaña de desprestigio por sus aspiraciones políticas.
