La usurpación de identidad, el turismo electoral, el condicionamiento de programas sociales, la compra de votos y la violencia política de género, fueron los cinco delitos con mayor incidencia en el pasado proceso electoral en Puebla, reveló el titular de la Fiscalía para la Atención de los Delitos Electorales (FEPADE), Santiago Nieto Castillo.
En entrevista, dijo que estos fueron los asuntos sobre los que se presentaron el mayor número de quejas previo y durante el proceso de sucesión gubernamental de Puebla, aunque no precisó el número de denuncias presentadas y tampoco los partidos que cometieron estos ilícitos.
Precisó que algunas fuerzas políticas denunciaron el traslado de gente de otros estados del país para que presuntamente votaran en esta elección así como la manipulación de programas sociales como Prospera y la entrega de apoyos a cambio del voto.
“Se cometió el delito de turismo electoral al dar datos falsos al Registro Federal de Electores respecto al lugar en donde estaban viviendo, por otro lado tuvimos el tema de condicionamiento de programas sociales recibimos un número importante de denuncias sobre Sedesol y Prospera hacia diversos partidos políticos hacia diversos partidos políticos señalando que se habían apoyado de ellos en el proceso electoral”.
Subrayó que la denuncia más relevante que registraron en la FEPADE fue la que interpuso el Instituto Electoral del Estado (IEE) en contra de la ex candidata independiente, Ana Teresa Aranda Orozco, por la presunta falsificación de firmas de apoyo para obtener su registro como aspirante a gobernar el estado de Puebla.
Señaló que pese a este incidente y las denuncias presentadas la entidad poblana se ubicó por debajo de la media nacional en este rubro debido que los estados que mayor número de quejas registradas fueron Chiapas, Quintana Roo y Veracruz.
