De acuerdo con El Sol de Puebla la Contraloría del estado detectó un esquema de desvío de recursos en el sexenio de Mario Marín Torres, específicamente, en el rubro del antes Programa Unidos para Progresar.
Según el medio entre 2008 y 2010 se ejecutaron irregularmente más de 800 millones de pesos irregularmente, figurando los nombres de Valentín Meneses Rojas, Gerardo Mejía Ramírez y Gerardo Pérez Salazar.
Asimismo, sostiene que la dependencia identificó que la Sedeso armó expedientes de obras nunca llevadas a cabo, creando una red de corrupción que llegaría hasta Mario Marín.
Cabe destacar que los recursos catalogados nunca llegaron a los supuestos beneficiarios, empleando de manera arbitraria identificaciones oficiales.
Entre las obras no ejecutadas está la pintura de guarniciones en Canoa, la rehabilitación de edificios en la Unidad Habitacional Manuel Rivera Anaya, en la colonia Independencia y más.
Sin embargo, quienes debieron beneficiarse de estas acciones no reportaron haber sido testigos de las obras.
Inclusive, los Comités de Obras, encargados de recibir los recursos, negaron haber empleado el efectivo, a pesar que en los expedientes está radicado que sí los obtuvieron.




