Tras 19 días de angustia, la búsqueda de Félix Bentura y sus hijas, Johana y la pequeña Yeraldin de solo 9 años, terminó en tragedia. Sus cuerpos fueron localizados en avanzado estado de descomposición en terrenos de la comunidad de Cristalaco, en los límites entre Puebla y Tlaxcala.
La familia había sido privada de la libertad el pasado 4 de marzo, cuando un comando armado irrumpió en su hogar en la población de Guadalupe Victoria, en el municipio de Cuyoaco, llevándose incluso a un bebé de un año que fue abandonado vivo horas después.
Los cuerpos de la madre y la niña de 9 años yacían juntos, mientras que el de la hija mayor, de 20 años, fue encontrado con signos de violencia extrema.
Pese a que se activó el Protocolo Alba desde su desaparición, no hubo peticiones de rescate por lo que la comisión de un secuestro ha quedado descartada. Sin embargo, la Fiscalía ya lleva a cabo las investigaciones para esclarecer este triple feminicidio.
Hasta el momento, se desconocen las causas de la muerte por el estado en que se encontraron los cadáveres.
