La fiscal general del estado, Idamis Pastor Betancourt, confirmó este lunes que el secuestro y asesinato de Karina de los Ángeles Ruiz Ruiz y Alexandro Agustín Tello Olmedo tuvo como principal móvil una deuda económica entre particulares.
De acuerdo con la versión de la Fiscalía, el crimen ocurrió el 20 de febrero en territorio de Tlaxcala, aunque los cuerpos fueron localizados en un paraje limítrofe con Puebla, en el municipio de Chignahuapan. La noche anterior, el 19 de febrero alrededor de las 22:00 horas, uno de los implicados citó a Alexandro Tello en el centro de Tlaxcala. Horas más tarde, su hijo mayor reportó la desaparición de ambos. Al día siguiente, a las 18:30 horas aproximadamente, los cuerpos fueron hallados sin vida.
Pastor Betancourt explicó que la hipótesis central apunta a una deuda de carácter millonario vinculada a asuntos empresariales o personales entre las víctimas y al menos uno de los implicados, aunque no descartó que puedan existir otros factores conforme avancen las investigaciones. Hasta el momento hay cinco personas detenidas.
En Puebla fueron asegurados Alejandro N., Christian N. –alias “El Bau”, identificado como socio y amigo cercano de Alexandro Tello– y Miriam N. En Tlaxcala fueron detenidos Hugo N. y otro Alejandro N., lo que generó confusión inicial por la coincidencia de nombres. Christian N. ya fue vinculado a proceso por encubrimiento y enfrenta prisión preventiva justificada, mientras la situación jurídica de los otros dos detenidos en Puebla aún está en proceso de definición.
El caso se investiga bajo la figura de delincuencia organizada debido a la participación coordinada de varias personas en el secuestro, el homicidio y el encubrimiento. Sin embargo, la fiscal precisó que ello no implica necesariamente la intervención de grandes carteles o estructuras de narcotráfico de alto perfil. En Tlaxcala se analizan posibles nexos con células locales, aunque hasta ahora no existe confirmación oficial de vínculos con organizaciones criminales de alcance nacional.
