Los cuerpos de Karina de los Ángeles Ruiz Ruiz y Alexandro Agustín Tello Olmedo, un matrimonio reportado como desaparecido en la capital poblana, fueron localizados sin vida y con signos de violencia a escasas dos horas de distancia, en la comunidad de Rinconada, perteneciente al municipio de Chignahuapan.
La pareja fue vista por última vez la mañana del jueves, cuando salieron de su hogar en la colonia Bella Vista, en Puebla, a bordo de un Volkswagen Jetta blanco. Según informaron sus familiares, se dirigían al estado de Tlaxcala.
Tras perder comunicación total con ellos, la denuncia fue presentada ante la Fiscalía General del Estado (FGE), activando de inmediato los protocolos de búsqueda.
Gracias al rastreo satelital (GPS), las autoridades lograron reconstruir parte de su trayecto. Se sabe que la pareja llegó a Tlaxcala, ubicándose inicialmente en la zona de Tepetitla. Sin embargo, cámaras de vigilancia de la nueva autopista detectaron que, minutos antes de las 10:00 horas de este viernes, el vehículo de las víctimas era seguido de cerca por una camioneta blanca con placas de Tlaxcala.
Ambas unidades cruzaron el distribuidor vial de “El Molinito” y continuaron hacia Apizaco, perdiendo el rastro final en el municipio de Tlaxco alrededor de las 11:10 horas.
El desenlace ocurrió en un paraje solitario de Chignahuapan -cerca del panteón de Rinconada-, donde vecinos reportaron el hallazgo de dos cuerpos, de hombre y mujer. Según fuentes policiales, las víctimas estaban desnudas y presentaban evidentes huellas de tortura. Hasta el momento, las causas precisas del deceso permanecen bajo reserva en espera de los resultados de la necropsia de ley.
Alexandro y Karina eran conocidos en el ámbito social por ser padres de familia del Instituto Oriente, institución que difundió activamente su búsqueda. No obstante, las investigaciones ministeriales han tomado un rumbo relacionado con sus actividades profesionales.
Agentes cercanos al caso revelaron que una de las principales líneas de investigación apunta a las actividades profesionales de los fallecidos, al parecer uno de ellos contador público. Se presume que podrían estar involucrados en el esquema de EFOS (Empresas que Facturan Operaciones Simuladas), comúnmente conocidas como “factureras”.
Esta hipótesis sugiere que el doble homicidio podría tratarse de una represalia relacionada con dichas operaciones financieras ilícitas. La FGE de Puebla, en colaboración con su homóloga de Tlaxcala, continúa con el peritaje del vehículo y el análisis de cámaras para dar con el paradero de los tripulantes de la camioneta blanca involucrada.
