La desaparición de Lidya Valdivia Juárez, mujer de 25 años y con nueve meses de embarazo, dio un giro relevante luego de que la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla confirmara que el último dato de geolocalización de su teléfono móvil se registró en el Estado de México, lo que derivó en la solicitud formal de colaboración con autoridades de esa entidad.
En conferencia de prensa, la fiscal general del estado, Idamis Pastor Betancourt, informó que, como parte de las indagatorias, se han realizado alrededor de 30 actos de investigación, los cuales permitieron identificar indicios de que la joven habría salido del territorio poblano.
“Se pidió el día de ayer una colaboración con el Estado de México, porque nos arrojó que su geolocalización (estuvo) de aquel lado”, declaró la funcionaria.
Investigación y acciones desplegadas
Pastor Betancourt detalló que entre las diligencias realizadas se encuentran siete entrevistas a familiares y personas cercanas, así como inspecciones en el domicilio de Lidya y en los puntos relacionados con su salida y destino previsto. A ello se suma la revisión de cámaras de videovigilancia desde el momento en que abandonó la ciudad de Puebla hasta los últimos tramos donde fue detectado su vehículo.
De manera paralela, la Fiscalía solicitó información a hospitales públicos y privados, ante la posibilidad de que Lidya, debido a su avanzado embarazo, hubiera ingresado para recibir atención médica. Asimismo, se analizaron los recorridos de su automóvil mediante sistemas de geolocalización, lo que permitió identificar el desplazamiento fuera del estado.
“Se continúa con la investigación al respecto de esta persona desaparecida. Esperamos localizarla a la brevedad”, puntualizó la fiscal.
Con base en estos resultados, la búsqueda de Lidya Valdivia se mantiene de forma coordinada entre la FGE de Puebla y su homóloga del Estado de México, con el objetivo de ampliar el radio de localización y no entorpecer las investigaciones en curso. Las autoridades reiteraron que todas las líneas de investigación permanecen abiertas y que la prioridad es salvaguardar la integridad de la joven y del bebé.
El caso que mantiene en alerta a Puebla
Lidya Valdivia Juárez fue reportada como desaparecida durante la madrugada del domingo 18 de enero, cuando circulaba por el tramo carretero Acajete-Apango a bordo de un Chevrolet Malibu modelo 2016, con placas UCR 923 B. Minutos antes de perder comunicación, envió mensajes y una fotografía a su pareja en los que advertía que era perseguida por desconocidos que viajaban en una motocicleta y un automóvil.
Tras su desaparición, familiares, amigos y pobladores realizaron bloqueos en la autopista Puebla-Orizaba y en la carretera federal a Tehuacán, a la altura de San Jerónimo Ocotitlán, para exigir avances en la investigación y la localización con vida de Lidya, cuyo parto estaba programado para días posteriores a su desaparición.
La Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Puebla emitió un boletín con sus características físicas y activó los protocolos correspondientes. Mientras tanto, la Fiscalía reiteró que la búsqueda continuará de manera permanente, ahora con especial énfasis en el Estado de México, hasta lograr su localización y brindar certeza a su familia.
Solicitamos su colaboración para la pronta localización de Lidya Valdivia Juárez. vista por última vez en el Municipio de Acajete, Puebla.
¿Tienes información? ¡Llámanos! 2226821258 pic.twitter.com/Ld86y5aNxz— Comisión de Búsqueda de Personas (@busquedagobpue) January 18, 2026




