Pese a que dirigentes del Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Puebla (Suntuap) denunciaron ante los medios la desaparición del doctor Armando Martín Mendoza Velázquez, profesor e investigador de la Facultad de Medicina de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), de quien no se sabe su paradero desde el pasado 10 de los corrientes, la Procuraduría General de Justicia dijo no tener datos sobre este caso.
Al menos en el Departamento de Prensa, donde se preguntó si familiares habían denunciado la desaparición del profesionista de la BUAP o si existe alguna línea de investigación respecto al caso, se mantiene total hermetismo y nadie sabe nada sobre este asunto.
Hay que recordar que Mendoza Velázquez es un fuerte activista social, situación que le causó en 1993 ser despedido de la Escuela de Veterinaria de la BUAP en Tecamachalco, cargo al que regresó años después tras luchar por su plaza.
Ahora, el mentor se encuentra desaparecido y directivos y afiliados al Suntuap ignoran si ésta se debe a que haya sido secuestrado por su activismo social o, simplemente, por las condiciones de violencia que se viven en el país, tal y como lo manifestó, Mauro Guzmán, secretario de Relaciones Exteriores del referido gremio sindical; lo únicamente cierto es que nadie se ha comunicado con la familia del profesor de la BUAP.
Es más, Juana Ríos Morán, ex esposa del académico, señaló que al enterarse de su desaparición pidieron informes en diversos hospitales de la zona de Tecamachalco y Tehuacán, así como en oficinas de la Procuraduría de Justicia y al Servicio Médico Forense, pero en ninguno de estos lugares tenían información sobre Mendoza Velázquez, agregando que la última vez que lo vieron fue el pasado 10 de abril, cuando iba saliendo de su domicilio, localizado en calle Rúa de Ópalo, número 72, de la colonia La Joya, a bordo su camioneta, Ford Ranger, color rojo, 2005, con placas SF29839.
Posterior a esto -dos días después-, una vecina manifestó que tres desconocidos irrumpieron en el hogar del trabajador de la BUAP, pero nunca los vio salir de la casa, situación que fue informada a los familiares de la víctima, mismos que se trasladaron al inmueble, pero no faltaba ningún objeto de valor.
