Uno de los grandes problemas de la 4T es que a nivel nacional la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo intenta impulsar un sentido ético a la política de este movimiento, pero a nivel local Morena da un viraje contrario al que establece la titular del Poder Ejecutivo federal. Prueba de lo anterior es que mientras la mandataria ha sido persistente en promulgar la máxima de “sufragio efectivo, no reelección”, en el estado de Puebla el partido Regeneración Nacional está albergando férreos cacicazgos regionales.
En el proceso electoral de 2024, en los tres principales municipios de la Sierra Norte, bajo la tutela de Morena se dejó en la ciudadanía “un amargo sabor de boca”, pues en la renovación de los ayuntamientos de Huauchinango, Zacatlán y Xicotepec de Juárez, se impulsó una política de “más de lo mismo”, con figuras que habían mudado del PRI a la 4T, para repetir al frente de los gobiernos locales.
Ahora nuevamente se está construyendo el mismo escenario para que las cabezas de esos grupos de interés logren controlar un cuarto gobierno municipal.
Legalmente es válido que en 2027 se permita la reelección inmediata de alcaldes, pues será hasta dentro de cuatro años cuando entre en vigor la reforma constitucional que impide esa continuidad. Sin embargo, hubo esfuerzos de Claudia Sheinbaum para que se aplicara un sentido ético en la 4T y no repitieran en el cargo los actuales ediles. Ese llamado fue ignorado “olímpicamente” por Morena.
En los tres casos en mención se están construyendo los siguientes escenarios rumbo al próximo proceso electoral:
Reelecciones abundantes en Huauchinango
Rogelio López Angulo nació políticamente en las filas del PRI y eso le permitió, hace 18 años, convertirse por primera vez en presidente municipal de Huauchinango, cargo que le dejó una obsesión por regresar al poder, pues tuvo dos intentos fallidos por reelegirse.
En 2021, aprovechando la debilidad de la mayoría de sus oponentes en las urnas logró volver a ganar la alcaldía de este municipio, pero ahora bajo las siglas del Partido Nueva Alianza (Panal). Y hace tres años, consiguió la reelección para un tercer mandato con una coalición del Panal y de Morena.
Atrás de esa continuidad apareció “la mano protectora” de uno de los principales caciques de la región, Ardelio Vargas Fosado, que dejó de ser una figura dominante del PRI para ser ahora un personaje central en la 4T.
En Huauchinango es muy notorio el hartazgo de la ciudadanía al gobierno de López Angulo, que públicamente ha sido reprendido por la presidenta Claudia Sheinbaum por su pasividad en la contingencia pluvial de la Sierra Norte a finales del año pasado.
El principal rasgo de su mala gestión es haber dejado a la comunidad sin el principal mercado municipal, que a lo largo de sus dos últimos gobierno, no ha podido terminar el proceso de reconstrucción de dicho centro de abasto.
Con tales antecedentes se supondría que Rogelio López Angulo estaría pensando en terminar su tercer mandato y alejarse temporalmente del gobierno local.
Eso no es así, para desencanto del electorado de Huauchinango, el actual edil está buscando controlar un cuarto gobierno, bajo el manto protector de la 4T y de Ardelio Vargas Fosado.
Para ello, tiene dos aspirantes que esta promoviendo para la sucesión y para que él siga teniendo influencia en el ayuntamiento.
Sus dos propuestas son: Artemio Hernández Garrido, quien fue tres veces alcalde priista de Chiconcuautla; así como Luis Gerardo Martínez Gómez, el actual secretario general del Ayuntamiento de Huauchinango y quien ya fungió como presidente municipal –del PRI– en Juan Galindo.
Es decir, en Huauchinango la 4T le da cobijo a exalcaldes y expriistas, bajo la lógica de que no hay cuadros propios en este partido.
La impopularidad del matrimonio Márquez-Galindo
José Luis Márquez Martínez durante muchos años fue uno de los políticos más activos del PRI poblano. Eso le permitió ser dos veces diputado local, una vez legislador federal y ocupar diferentes cargos en el Gobierno del estado y en el partido tricolor. Como parte de esa trayectoria logró convertirse en alcalde en su natal Zacatlán hace dos décadas y reelegirse en 2018.
Por eso, en su momento se le llegó a considerar como uno de los últimos políticos que se mantenían fieles al PRI, pues al inició del periodo del sexenio obradorista era de los pocos priistas que no habían mudado ni a la 4T ni al PAN.
Al llegar el proceso electoral de 2021, sabedor de que el PRI ya era un lastre en Zacatlán y que su figura estaba desgastada, decidió dar un salto de 180 grados para “sobrevivir” en la política local. Fue entonces que dejó las filas priistas e ingresó a la 4T, para de esa manera colocar a su esposa, Beatriz Sánchez Galindo, como su sucesora en el puesto de alcalde.
Para nadie es un secreto que en el actual gobierno de Zacatlán es José Luis Márquez quien controla “lo hilos” del Ayuntamiento. Que el gobierno local es presidido de facto y de manera conjunta por el matrimonio Galindo-Márquez.
Y que ahora José Luis Márquez ya está laborando en un nuevo proyecto político: la reelección de su esposa, para que él tenga la posibilidad de tener un cuarto ayuntamiento bajo su tutela. Claro, esa posibilidad solo será posible si logran la postulación de Morena.
Los regaños públicos no amilanan a Carlos Barragán
Carlos Barragán Amador es ampliamente conocido por sus escándalos y su falta de congruencia. Muchos años fue priista y eso le permitió ser dos veces alcalde de Xicotepec de Juárez. Y en el último trienio pasó de ser un furibundo antiobradorista a ser por tercera vez edil, pero como nuevo militante de Morena y olvidándose de sus agrias críticas a Andrés Manuel López Obrador.
Es famoso porque se gana a la gente con la organización de bailes, borracheras masivas y torneos deportivos. Porque en sus tres gobiernos municipales han sido pobres los avances sociales. Y que cada vez que concluye un mandato como alcalde, termina con un hotel nuevo a su nombre.
Fue notorio que el gobernador Alejandro Armenta Mier lo regañara públicamente, a principios de este año, por un escándalo de un supuesto sobre costo de una obra en la cabecera de Xicotepec de Juárez.
Pese a todos esos antecedentes, Carlos Barragán ya está preparando su reelección –como candidato de Morena– para encabezar un cuarto gobierno municipal.
Y todo eso pasa sin que Morena entienda que, tarde o temprano, habrá un hartazgo del electorado por ser un partido que la abre la puerta a los caciques y las viejas figuras del PRI.
