Casi a la par de la inseguridad, la corrupción es vista como el principal problema nacional y, en la percepción, toca directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y a su gabinete. A ella, las y los ciudadanos la califican con un alto índice en esta materia, de 55.6%, de acuerdo con la encuesta “Sobre el país y los poderes del Estado” de marzo, de la plataforma México Elige.
El estudio que fue levantado a principios de este mes también califica a la jefa del Ejecutivo federal con apenas 52.3% de aprobación, lo que contrasta, y mucho, con las encuestas que favorecen a Sheinbaum con niveles superiores a 70% del aval ciudadano.
Esa evaluación de Sheinbaum, en análisis de México Elige de febrero, incluso representa una caída de seis décimas.
En lo que respecta a la problemática del país, en el índice desagregado, la corrupción fue considerada por los encuestados como el principal problema, con 30.3% de calificación, por encima de la inseguridad.
En tanto, en el índice agregado, que contempla todos los componentes de cada rubro, la corrupción es considerado el segundo problema más grave del país, luego de la inseguridad, con sus elementos sumados, como violencia y narcotráfico.
Los consultados por México Elige, usuarios de Facebook e Instagram, consideraron que la falta de seguridad tiene 47.6% de calificación como la problemática más grave y la corrupción 30.3%, en el segundo lugar, con componentes agregados.
Con un lejano 10.5% de las menciones aparecen los problemas sociales y, en cuarto lugar, con 6.8%, la economía.
En lo referente a la corrupción en el gobierno de Sheinbaum Pardo, el estudio arrojó que 75.8% considera que “sí hay”, mientras que 16.3% considera que “no, no hay” y 7.9% contestó “no sé”.
La encuesta de México Elige evalúa también en el tema de percepción de la corrupción sobre las y los integrantes del gabinete presidencial.
En el índice, donde 100 es totalmente corrupto y 0 nada corrupto, la lista la encabeza el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado Carrillo, con 78.2 por ciento.
En tanto, el funcionario que se percibe como el menos corrupto es el titular de Seguridad, Omar García Harfuch, con 44.5 por ciento.
En medio de los dos extremos, aparecen personajes como Zoé Robledo, del IMSS (74.4%); Víctor Rodríguez Padilla, de Pemex (70.6%); Martí Batres Guadarrama, del ISSSTE (69.5%), y Citlali Hernández, de la Secretaría de Mujeres (67.7%), que completan el Top 5 de quienes son percibidos como más corruptos.
Junto con Harfuch, en el Top 5 de los menos corruptos, están Rosaura Ruiz, de la Secretaría de Ciencia (48.1%); la tlaxcalteca-poblana Josefina Rodríguez, de Turismo (49.6%); Claudia Curiel, de Cultura (49.7%), y José Ramón de la Fuente, de Relaciones Exteriores (49.9%).
La plataforma México Elige, que ha tenido encontronazos con el oficialismo, precisamente por sus estudios, para este estudio realizó 2 mil 119 entrevistas efectivas, entre usuarios de Facebook e Instagram.
A unos meses de la selección de candidatos en Morena, las cifras debieran alarmar a sus dirigentes.
Junto con la inseguridad, la percepción de que seguimos siendo un país corrupto y es el gobierno el más corrupto de todos lideran las menciones.
Sí, efectivamente como hace 50 años, cuando el Partido Revolucionario Institucional (PRI) estaba en su apogeo y, según el expresidente Andrés Manuel López Obrador, “robaba más”.
Parece que las cosas nada han cambiado.



