“Mientras hacía campaña política por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Tania N., suplente de la hoy diputada Delfina Pozos Hernández, coordinaba su célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Puebla” (sic).
Así empieza la fuerte revelación de Edmundo Velázquez, director de Periódico Central y especialista en temas de seguridad.
La pieza periodística está basada en un audio de poco más de cuatro minutos que no solo confirma los nexos de Tania N. con este grupo criminal: también la penetración de la delincuencia organizada en el PRI.
(O en lo que quedaba del PRI, un instituto político que ya no sirve ni de palero del poder en turno).
Hace unos días, la organización Defensorxs A. C. difundió que el ex dirigente estatal del PRI, el actual senador “indígena” Néstor Camarillo Medina, ha estado involucrado en actividades ilícitas de acuerdo a informes de la Secretaría de la Defensa Nacional que datan del año 2018.
Estos documentos señalan que cuando Néstor Camarillo fue presidente municipal de Quecholac, no solo colaboró, sino que fue parte del grupo de “El Toñín”, uno de los presuntos líderes huachicoleros del Triángulo Rojo.
🚨 Esta sería la estructura criminal de “El Toñín”, líder huachicolero del Triángulo Rojo 🔺 de #Puebla, en la que según una investigación de @narcopoliticos_ está involucrado el senador @NestorCamarillo, ex del #PRI y actualmente de @MovCiudadanoMX. El reporte cita un documento… pic.twitter.com/DKCzEdeayb
— Arturo Luna Silva (@ALunaSilva) February 19, 2026
Durante su gestión al frente del PRI -del que saltó como buen chapulín a Movimiento Ciudadano-, muchas veces se habló de las relaciones peligrosas del partido con algunos personajes de reputación bastante cuestionable.
Uno de estos personajes fue Tania N., a quien a pesar de sus antecedentes y “amistades” -desde siempre la ligaron con un líder identificado como “El Apá”, parte de la estructura de la llamada Operativa Barredora del CJNG- la hicieron candidata.
Es decir: narcocandidata.
Narcocandidata suplente de la lenguaraz diputada local del PRI Delfina Pozos Vergara.
Una política muy cercana además a Néstor Camarillo -fungió como su secretaria general en el PRI- y que pertenece -y no es casualidad- a una familia caciquil dedicada, entre muchas otras cosas, a cometer delitos -como invasión de ranchos en la región de Libres- con total y absoluta impunidad, desde hace décadas.
La penetración del crimen organizado en el PRI poblano –“pura gente del Mencho”– es real.
¿Cómo pudo Tania N. llegar a la boleta electoral?
¿Cuánto pagó ella, o cuánto pagaron sus patrocinadores, por esa candidatura, que por cierto también apoyó el entonces dueño del PAN y candidato a la gubernatura por el PRIAN Eduardo Rivera Pérez?
¿A quién le pagó?
¿A poco Delfina Pozos no sabía quién era realmente su suplente?
Aún más:
¿A quién se le ocurrió nombrar secretaria general y hacer diputada a Delfina Pozos cuando todo mundo sabe que sus familiares han sido incluso investigados por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), que detectó irregularidades en la propiedad de concesiones de venta de gasolina y lo vinculó a la comercialización de huachicol, con posible contubernio con un ex funcionario de Pemex?
Para nadie es un secreto que en Puebla, como en muchos otros estados, ya hay autoridades impulsadas e impuestas por el crimen organizado. Ediles, diputados, senadores…
Los delincuentes han encontrado en no pocos partidos políticos una vía fácil para acceder al poder y a partir de ahí, controlar política, territorial y económicamente las zonas o regiones donde llevan a cabo sus actividades ilícitas.
Ya han caído en los últimos tiempos varios alcaldes que decidieron entregar algo más que sus almas a la delincuencia, a cambio de riqueza.
Hoy se confirma que el PRI ha sido uno de esos partidos.
Los casos de Tania N., Néstor Camarillo y Delfina Pozos son lo bastante claros como para seguir haciéndonos pendejos.
Y a todo esto: ¿en dónde anda Xitlalic Ceja?
¿Ya tomó posesión de la presidencia estatal del PRI?
¿Del PRI aliado de la delincuencia?
¿Y Movimiento Ciudadano?
¿Ya se percató por fin del gran fichaje que hizo con Néstor Camarillo, el amigo y compadre de “El Toñín”?

