Sigue avanzando la auditoría a la corrupta gestión de Gustavo Gaytán Alcaraz al frente del SOAPAP.
Y ahora, además de todo el albañal que va saliendo a la luz, se ha descubierto –y documentado– que las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales, a cargo del concesionario SOAPAP, no cumplen con la NOM-001-SEMARNAT-2021.
Algo no grave: lo que le sigue.
Por si fuera poco, su rehabilitación tampoco se realizó conforme a lo ofertado ante las autoridades federales.
La situación más seria ocurre en la Barranca del Conde, pero también en las plantas San Francisco –esta la más importante de la Zona Metropolitana de Puebla– y Atoyac, fundamental para la recuperación de este importante afluente, un proyecto prioritario tanto para la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo como para el gobernador Alejandro Armenta Mier.
El hecho es que Gaytán se la pasó mintiendo por años y actualmente ninguna cumple con los límites de nitrógeno ni con la desinfección de agentes patógenos coliformes.
Y es que resulta que todo el dinero para ello “se desapareció” y en otros casos se aplicaron supuestos ahorros en el uso del hipoclorito de sodio, mismo que se aplicaba solo cuando sabían que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) realizaría una inspección y un monitoreo para el pago de los derechos federales.
Todo lo anterior no es un invento.
Ha sido evidenciado en juicios de carácter civil, como la Demanda Colectiva 53/2021 del Juzgado Quinto de Distrito en Materia Civil del Sexto Circuito de la Federación.
En este expediente, como en otros más, existe material suficiente para acreditar que ninguna Planta de Tratamiento de Aguas Residuales cumple con las normas oficiales, lo cual debería ser todo un escándalo.
Diversos exámenes realizados por los laboratorios acreditados a las muestras presentadas por Agua de Puebla revelan su incumplimiento.
Es claro que todo aquel que hace uso del agua y tiene una descarga de la misma, se encuentra obligado a sanearla.
En el caso de los propietarios de inmuebles, casas, edificios y comercios, dicha obligación es en términos de ley.
Pero lo que hizo Gustavo Gaytán con este tema es sencillamente criminal.
Fuentes del SOAPAP cuentan que la nueva titular, Josefina Morales Guerrero, exsecretaria de Planeación y Finanzas del gobierno del estado, está alarmada ante la cloaca que le heredaron.
Donde pone el pie supura pus.
Sí.
La auditoría forense que se realiza “por instrucciones superiores” al ex director general del Sistema Operador de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Puebla (SOAPAP) avanza, y el cochinero no, no termina.
La gran pregunta es: ¿con todo lo que se está descubriendo, se va a proceder legalmente?
