En octubre de 2025, el Grupo Volkswagen aceleró un proceso de ajuste a su planta laboral, razón por la cual se ofreció una apetitosa propuesta de que aquellos trabajadores que se quisieran retirar –solo en esa etapa del año anterior– lo podían hacer con una liquidación al 200%, lo cual es algo inusual. El problema de ese beneficio es que solamente se enteraron los dirigentes sindicales y la información se habría ocultado al grueso de los obreros de la planta automotriz.
El esconder esa alternativa atractiva de retiro, aunado a que en 2025 se logró una reducida negociación salarial y que se ha acrecentado la represión contra la disidencia gremial, ha provocado que Hugo Tlalpan Luna esté pasando su peor crisis de popularidad y credibilidad en su calidad de secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen de México (SITIAVW).
Al iniciar diciembre de 2023, Hugo Tlalpan Luna dio la sorpresa al arrasar en la elección del Sindicato de Volkswagen al frenar por más de 550 sufragios la reelección del anterior dirigente de la organización, José Juan Hernández López, y superar hasta 5 a 1 al resto de los contendientes.
Ahora, 26 meses después, se dice que el actual secretario general ya perdió toda la legitimidad y popularidad con que llegó al cargo, a tal grado que no podría entrar sin compañía de su cuerpo de seguridad a una asamblea divisional sin recibir muestras de repudio de las bases de obreros que le reclaman, entre otros agravios, el haberse apoderado de los beneficios laborales otorgados por la empresa.
Y es que el año pasado fue muy complicado para los trabajadores de Volkswagen de México, ya que se generó la advertencia de que podrían salir de la empresa mil 093 obreros, lo cual significa que uno de cada siete perdería su empleo en caso de concretarse la ola de despidos.
Frente a esa coyuntura se acusa que, aunque se instalaron mesas de negociación entre el sindicato y la empresa, avanzó el tema de despedir mil obreros como consecuencia de la política arancelaria de Estados Unidos y que la dirigencia del SITIAVW se mostró débil, carente de argumentación, para frenar esa posible crisis de despidos que abarcaría la séptima parte de la actual planta laboral.
El panorama se puso más gris cuando se logró frenar el estallamiento de una huelga en la empresa al aceptarse un incremento salarial de 6.16%, que dejó insatisfechos a la mayoría de los trabajadores frente al alto nivel de la inflación –en 2025– y el difícil panorama de la industria automotriz, en particular de Volkswagen, que está pasando por una crisis global de productividad y pérdida de mercados, así como de procesos de ajuste laboral.
Y, de nuevo, la valoración entre los agremiados es que la dirección sindical encabezada por Tlalpan Luna le faltó carácter para negociar un mejor incremento salarial.
“La gota que derramó el vaso”, fue el escándalo de una propuesta que hizo la empresa para ajustar la planta laboral con retiros voluntarios de trabajadores.
“La polémica se agudizó cuando, en octubre de 2025, la empresa ofreció liquidaciones al 200% sin herencia de plazas, información que –según denuncias– fue compartida de forma prioritaria solo con un grupo cercano a la dirigencia, alimentando acusaciones de favoritismo y terrorismo laboral contra voces disidentes”, cuenta una fuente bien informada.
El mayor problema es que a todos aquellos trabajadores que se atreven a hacer algún tipo de cuestionamiento, de malestar, de inmediato les levantan un acta y los acusan de intentar desestabilizar al sindicato, para después someterlos a procesos disciplinarios. Es decir, son reprimidos.
No cabe duda que el actual año lo inició Hugo Tlalpan “mal y de malas”.


