En los próximos días, el 27 de enero para ser precisos, se llevará a cabo la Asamblea para la elección del nuevo presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Puebla.
El empresariado poblano busca encontrar en su nuevo líder al interlocutor ideal para mantener la excelente relación que hoy, bajo el liderazgo de Héctor Sánchez Morales, se tiene con el Gobierno estatal, con los organismos privados y con las universidades y los municipios más importantes.
Sin embargo, en un intento desesperado del disminuido Yunque, se quiere imponer a un académico a dirigir los destinos de los empresarios.
Las preguntas no se han dejado de realizar en el ámbito de la iniciativa privada:
¿Cómo es posible que un personaje como Herberto Rodríguez Regordosa, que nunca ha sido empresario, no tiene empresa y no sabe lo que cuesta preservar un negocio, quiera representar a un sector de vital relevancia para el fortalecimiento económico de un estado?
Aún más:
¿Van a dejar los intereses del empresariado poblano en manos de quien fuera operador financiero del PAN estatal y de los excandidatos Mario Riestra Piña y Eduardo Rivera Pérez?
¿Le darán gusto a los miembros de El Yunque, quienes no pierden oportunidad de jactarse que regresarán a mover los hilos del poder económico poblano?
Herberto Rodríguez no pierde nada.
Total, es académico y no sabe cuánto ha costado a cada empresario forjar su negocio y camino.
Entre los yunquistas aseguran que ellos harán que el otro candidato, Juan Carlos Cisneros, decline en los próximos días a favor de Herberto.
Que ellos ya se sentaron y ya pactaron.
Lo que han olvidado los yunquistas, y el propio Herberto, es que los verdaderos empresarios, los poderosos que están en el grupo denominado E-100, tienen en su larga lista de asociados a hombres de negocios exitosos que sí pueden hacer la diferencia y postular a uno de sus miembros para lograr la representatividad que requieren.
Hagan sus apuestas.
¿De verdad el empresariado poblano permitirá que un académico, sin experiencia empresarial, los dirija?
¿Cómo verá el armentismo el arribo al CCE de un yunquista que pondrá el organismo a las órdenes de los intereses de sus amigos panistas?
¿Otra vez el organismo empresarial como brazo político e ideológico de la derecha poblana?
¿Qué dicen los verdaderos empresarios de que un no empresario los encabece y represente?
¿Van a callar y obedecer como corderitos?

