En Puebla, la elección del 2027 empezó a jugarse desde hace tiempo, con meses y meses de anticipación –quizá demasiada anticipación–, pero fue desde las últimas horas del 2025 que el aparato armentista se activó con toda nitidez con el obvio fin de perfilar personajes y activar estructuras para el objetivo prioritario: arrasar en las urnas el año en que estarán en juego las 217 presidencias municipales, el Congreso del estado y las 16 diputaciones federales.
Dos señales claras hubo en el cierre de 2025 y ninguna pasó desapercibida: fueron el coordinador del Gabinete, José Luis García Parra, y la secretaria del Bienestar, Laura Artemisa García Chávez, los únicos comisionados para acudir en representación del gobernador Alejandro Armenta Mier a encabezar las cenas de Navidad y de fin de año que se organizaron en el Centro Expositor, respectivamente.
Para quienes aún dudaban de que él y ella, ella y él, son las cartas que el mandatario estatal va a impulsar para la alcaldía de Puebla –dependiendo del género que indique la convocatoria morenista–, todo se despejó: al coordinador y a la secretaria se les vio de mesa en mesa, repartiendo alimentos y obsequios y departiendo alegremente con las familias que se dieron cita en el recinto de Los Fuertes.

La secretaria de Bienestar, Laura Artemisa García, departiendo con beneficiarios de cenas navideñas gratuitas en el Centro Expositor. Foto: Especial
Hasta hoy, las encuestas señalan que el mejor perfilado para la presidencia municipal capitalina es el actual alcalde, José Chedraui Budib. Pero sus posibilidades de reelección pasan por varios factores, entre ellos Palacio Nacional, donde el edil está muy bien valorado.
Este 2026 será el año en que todo se defina y tanto García Parra como García Chávez deberán crecer en conocimiento, aprobación ciudadana -en tanto servidores públicos- e intención de voto -como potenciales candidatos-.
Pero estas no fueron -no han sido- las únicas evidencias de que el armentismo ya inició la carrera electoral.
El gobernador tomó la decisión de designar como supervisores de obra en la zona metropolitana a funcionarios de su gabinete como Michelle Talavera Herrera (Convenciones y Parques), Gabriela Sánchez Saavedra (Deporte y Juventud) y Manuel Viveros Narciso (SEP), entre otros.
Más allá de sus capacidades para tal tarea, la señal es clara: muy posiblemente aparecerán en la boleta electoral como candidatas o candidatos a diputados federales o locales, en los distritos que ya les fueron asignados.
El pasado 5 de enero, por ejemplo, como parte de una transmisión simultánea con el gobernador, la secretaria de Deporte y Juventud encabezó el inicio de la rehabilitación de 11.62 kilómetros de vialidades en el tramo de la 35 Oriente al Periférico Ecológico.
Esta obra beneficia a más de 185 mil habitantes de colonias como El Mirador, Alseseca, La Margarita, Universidades, Ciudad Universitaria, Tres Cruces, San José Xilotzingo, Geo Villas Los Encinos, Luis N. Morones, Ex Hacienda de Chapulco, Jardines de San Manuel, Los Pilares y Lomas del Valle, entre otras.
Precisamente la zona donde se quiere perfilar a la funcionaria y boxeadora como candidata, la misma que incluso apareció con un casco de constructor a bordo de un módulo de maquinaria.
Lo mismo está pasando con otros funcionarios y funcionarias del gobierno del estado que ya han sido sembrados en distritos específicos con el fin de posicionarse ante el electorado y empezar a armar estructuras de cara al 2027.
El 6 de enero, con motivo del Día de Reyes Magos, todo un ejército de operadores y aliados armentistas se distribuyó en las 27 micorregiones del estado para encabezar eventos en los que se repartieron, mano a mano, miles de juguetes.
No fue solo una demostración de músculo político, se trató de un despliegue estratégico, perfectamente planeado, en el que el verdadero fin consistió en empezar a reforzar a quienes aspiran ya sea a una presidencia municipal, a una diputación local o a una diputación federal, sin olvidar a todos aquellos y todas aquellas que ya tienen la bendición oficial para intentar reelegirse.
Así, se pudo ver en acción a personajes como Carla López Malo Villalon, Juan Manuel Vega Rayet, Edgar Chumacero, Mario Montero Rosano, Alexa Espidio, Norma Layón, Ana Laura Altamirano, Jesús Morales Rodríguez, Roberto Ruiz Esparza y Juan Carlos Valdés Zayas, entre muchos otros.
La maquinaria, pues, ha sido activada, está en marcha, y no se detendrá hasta la gran cita electoral de 2027.
Porque la idea es una: no ceder ni una sola de las posiciones ganadas en los comicios de 2024, hacerse de aquellos municipios que hoy no gobiernan, reafirmar la hegemonía morenista, ratificar la mayoría en el poder Legislativo y, sobre todo, convertir los comicios en un referéndum aprobatorio para el gobernador Alejandro Armenta, quien estará a mitad de su sexenio.
Mientras todo eso sucede, mientras El Aparato -así con mayúsculas- ya se mueve, en la “oposición” siguen comiendo tranquilamente sus uvas de fin de año y escribiendo sus emotivas -pero inútiles- cartas a los Reyes Magos: dormidos en sus laureles, desaparecidos, absolutamente irrelevantes, ni el panista Mario Riestra Piña ni la priista Xitlalic Ceja García -ya ni se diga la pipitilla- han logrado entender que el 2027 se juega hoy, hoy, hoy, y que Morena y sus partidos aliados ya les llevan kilómetros y meses, muchos kilómetros y muchos meses, de ventaja.



