En este 2026, el Gobierno puede recuperar el edificio del Centro Integral de Servicios que se ubica a un costado del centro comercial Angelópolis, uno de los símbolos de la nueva Puebla.
Fuentes consultadas por Primera Plana Puebla revelaron que las negociaciones establecidas con la familia Abed, los dueños del inmueble cuyo contrato vence hasta 2037, van muy avanzadas y se busca llegar a un esquema similar al que se llegó con el grupo Hermes de la familia Hank que permitió que el Museo Barroco pasara a ser en el mes de junio del año pasado patrimonio de los poblanos.
El costo total de la construcción del inmueble inaugurado en el 2016 por el entonces gobernador Rafael Moreno Valle se estima fue de mil 500 millones de pesos, sin embargo, el contrato de prestación de servicios firmado con los Abed previo a ejecución de la obra, elevó el costo a más de 7 mil millones de pesos, por lo cual la gestión del nuevo mandatario Alejandro Armenta lo considera leonino.
Antes de que concluyera el 2025 se llevaron a cabo los primeros encuentros entre los herederos de José Abed y los representantes del Gobierno de Puebla, para tratar de llegar a un acuerdo y que la administración de Alejandro Armenta pueda recuperar la posesión del inmueble.
El punto de discusión estriba en que de acuerdo con la empresa, el Gobierno de Puebla aún adeuda alrededor de unos 3 mil millones de pesos, del contrato firmado por Moreno Valle, lo que equivale al pago de unos 259 millones de pesos anuales hasta el 2037 cuando vence el convenio.
El gobernador poblano ya ha amagado con iniciar procesos por la vía civil en contra de la empresa para echar abajo el contrato y penales en contra de quienes resulten responsables por haber, según él, empeñado el futuro de Puebla; no obstante, luego de estas declaraciones se estableció una mesa de negociación con los propietarios.
De acuerdo con lo que ha trascendido, los Abed han puesto sobre la mesa que la administración estatal solo les pague el 30 o el 40% de lo que aún se adeuda, lo cual implicaría un pago único de alrededor de mil a mil 200 millones de pesos y en eso se quedó la última conversación establecida.
Cabe señalar que los pagos que realizaba mes con mes el Gobierno de Puebla se encuentran detenidos, luego de que el gobernador calificó como “inmoral” el contrato que se estableció con los Abed, aunque la buena noticia es que hay disposición por parte de esta familia para buscar una salida al tema y evitar que se traslade a los juzgados o que llegue incluso hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
De las mesas de negociación establecidas se desprende que hay optimismo, para que en este mismo año se pueda anunciar que se llegó a un acuerdo con los Abed para que el CIS quede ya de manera definitiva en manos de los poblanos como ocurrió con el Museo Barroco.
El contrato de construcción de esta obra se firmó en junio, el 23 de junio del 2012, y fue avalado por el Congreso de Puebla, al igual que otras obras realizadas por la administración morenovallista bajo el esquema de contrato de Proyectos de Prestación de Servicios (PPS).
