Juan José Castro Justo, un priista guerrerense encabezará al PRI en Puebla, mientas la dirigencia nacional decide qué hacer luego de la renuncia de su líder, el senador Néstor Camarillo.
Se espera que Castro Justo llegue como delegado para impedir que la diputada Delfina Pozos esté al frente del partido por dos razones: la señalan como del grupo de Camarillo y porque consideran que no tiene la trayectoria política necesaria para conducir al tricolor.
En todo caso la pregunta sería ¿y quién de los que queda la tiene?
Podemos contar con los dedos de las manos a quienes están en posibilidades de dirigir al partidazo: Lorenzo Rivera Jr., Lázaro Jiménez… no sabemos qué sea de Blanca Alcalá.
El caso es que la única certeza es la llegada de Castro Justo, quien ha sido dos veces diputado federal y una senador.
Estuvo de delegado en Veracruz, en la pasada elección donde el PRI “tocó fondo”, según dijo él mismo en una entrevista.
La situación de Puebla no parece que vaya a resolverse pronto, porque sucede en medio de otra crisis nacional que enfrenta “Alito” Moreno.
Y es que ayer, el senador agarró a golpes al petista Gerardo Fernández Noroña en el Pleno.
El escándalo fue tal y la molestia del senador también, que advirtió que ahora sí pedirán el desafuero del priista para que sea juzgado.
“Alito” se juega el pellejo y parece que lo que menos le importa es intentar rescatar Puebla. A lo poco que queda del priismo poblano.
Me parece además que con lo que sucedió, queda disipada la versión de que Néstor Camarillo habría pactado con “Alito” salir de la bancada para dejarle el lugar en la Mesa al Verde y salvar el pellejo de su dirigente nacional.
Morena y aliados parece que irán con todo contra “Alito” Moreno y eso podría significar su extinción política. De ser así, Néstor Camarillo habría saltado del barco justo a tiempo.
Veremos.