La imagen es tan clara y poderosa que no deja lugar a dudas ni puede llevar a interpretaciones equivocadas: el coronel de Infantería Diplomado de Estado Mayor, Félix Pallares Miranda, está flanqueado por el gobernador y el alcalde José Chedraui Budib.
Justo en medio y detrás de Alejandro Armenta Mier y el nuevo jefe de la Seguridad de Puebla capital, está el secretario a nivel estatal, el vicealmirante Francisco Sánchez González.
Al lado de este, el jefe del Gabinete estatal, José Luis García Parra.
En el grupo aparecen otros mandos de la Sedena y altos funcionarios del ayuntamiento capitalino.
La fotografía no permite otra lectura: Félix Pallares llega totalmente arropado y respaldado por los tres niveles de gobierno; luego entonces, se presume, ahora sí habrá coordinación técnica, política y operativa para abatir la inseguridad en el municipio de Puebla.
No es casual: el coronel ha sido una recomendación directa, directísima, del general secretario de la Defensa Nacional,Ricardo Trevilla Trejo.
Él, sólo él, lo seleccionó para tan delicada misión.
Él, sólo él, lo envió a Puebla.
Es de todas, todas sus confianzas.
De ahí que se espera que, por su perfil, por su experiencia, por la fuente de la cual emana su poder, ahora sí el combate a la delincuencia en la ciudad de Puebla sea contundente, firme, sin medias tintas, sin concesiones, sin chantajes, sin inconfesables complicidades y con toda la fuerza de la ley.
Ya lo subrayó este mismo miércoles el propio gobernador Alejandro Armenta, quien dijo todo con su presencia en la sesión extraordinaria de Cabildo en que el nuevo jefe de la SSC fue ungido:
“… lo que le sucede a Puebla capital en seguridad, le sucede al estado”.
La imagen, tomada al final de la hermosa escalinata de mármol de Palacio Municipal, es reveladora.
Fue captada luego que, por unanimidad, los integrantes del Cabildo, sin importar colores o intereses personales, avalaron la designación de Félix Pallares, en sustitución de Fernando Rosales Solís, que dejó un auténtico desastre tras su efímero paso por la SSC.
La presencia del gobernador, al lado del alcalde Chedraui, encierra un mensaje poderoso.
No hay medias tintas ni regateos para apoyar al gobierno de la ciudad, la cuarta más importante del país.
Si la Sedena confía en el coronel, esa misma confianza se extiende en automático al edil y al nuevo titular de la SSC.
Desde el estado no habrá obstáculos ni diques ni pretextos para que Félix Pallares dé los resultados esperados.
Es más:
Si alguien ha leído que la llegada del militar anuncia una estrategia castrense para combatir el crimen en la capital del estado con mano firme, no se equivoca.
Porque efectivamente, mano dura es lo que se espera, tanto adentro como afuera de la SSC.
Ya no caben tibiezas.
Mucho menos, titubeos.
Urge que los delincuentes sepan que no habrá más abrazos.
Pallares Miranda es coronel de Infantería, es decir, sabe perfectamente de qué trata el combate a pie.
Es el área en que los soldados son entrenados para luchar en contacto directo con el enemigo.
Por sí misma, la trayectoria de Félix Pallares encierra un mensaje contundente y de respuesta a la demanda de los ciudadanos de que la seguridad pública es -hoy, mañana y siempre- lo más importante.
Es un tirador experto e incluso instructor en la materia.
También docente en las materias de Estado Mayor y logística en la Escuela Superior de Guerra.
Suma casi 27 años de servicio en la Sedena, y lo acompaña una larga cadena de reconocimientos, cursos, capacitaciones, especializaciones y recompensas -es el término militar- que le han otorgado los mandos militares.
La experiencia del coronel es basta.
Pero sobre todo, se trata de un elemento militar de cepa, de lealtad probada al país y a la institución.
No es, pues, un improvisado.
Su tarea no será nada fácil.
Las expectativas son altísimas.
También las exigencias de la sociedad.
Y o da resultados, pronto, o arrastrará al descrédito a todos quienes tanto hoy lo han arropado.
Por el bien de Puebla, que tenga el mayor de los éxitos.