El manejo empresarial de la fundación detonó el conflicto de la familia Jenkins
El origen del complejo pleito legal que envuelve a los miembros de la familia Jenkins de Landa hay dos factores: un testamento que los excluyó de una de las fortunas más grandes de México y la decisión que tomaron hace unos años de desarrollar actividades empresariales en torno a la entonces Fundación Mary Street Jenkins (FMSJ), cuyas ganancias no fueron suficientes y eso desató la disputa por dichos beneficios económicos.
William O. Jenkins fue un controvertido empresario de origen estadounidense –que llegó al país en 1901, junto se esposa Mary– que amasó una de las fortunas más grandes en México a la sombra de usura, así como de las industrias textil, azucarera, cinematográfica, refresquera y de la producción de bebidas alcohólicas; además del corrupto cobijo de los hermanos Rafael y Manuel Ávila Camacho, que fueron gobernador de Puebla y presidente de México, respectivamente.
Con este hombre hubo dos peculiaridades:
Que, aunque era en su momento uno de los cuatro hombres más ricos en México, que antes de morir en 1963 dictó un testamento en el cual dejó todo su dinero a la FMSJ –bajo el control de 5 patronos– y no otorgó un solo peso o dólar a los integrantes de su familia, bajo la siguiente argumentación:
“Siempre ha tenido la firme convicción que en bien de sus hijos, los padres no deben dejarles grandes fortunas como herencia, sino más bien enseñarlos y ayudarlos a trabajar para que ellos mismos ganen lo que necesiten, teniendo la creencia el propio señor testador, que nadie, con capacidad para trabajar, debe gastar dinero que no haya ganado por su propio esfuerzo, y siguiendo este principio manifesta que no es su voluntad dejar a sus hijos riquezas ni fortunas sino más bien ayudarlos a trabajar para que puedan hacer su porvenir con su propio esfuerzo, y declara que es expresa su voluntad no dejar a sus hijos herencia alguna.”
Una segunda peculiaridad es que William O. Jenkins solo tuvo hijas y entonces decidió que el hijo de una de sus hermanas llevara como apellido paterno “Jenkins”, por lo que se generó la idea de que era el primogénito del magnate, situación que hasta el momento mucho lo creen así.
Es decir, Guillermo Jenkins Anstead originalmente se llamaba Guillermo Anstead Jenkins. Y luego, cuando se casó con Elodia Sofía de Landa, acabaron creando la familia Jenkins De Landa, que es ahora el epicentro de la disputa de los 720 millones de dólares de patrimonio de la FMSJ, que ahora únicamente se llama Fundación Jenkins (FJ).
Estos antecedentes son importantes, porque a lo largo de varias décadas efectivamente los descendientes de William O. Jenkins no pudieron tocar el dinero de la FMSJ, pues los estatutos de la fundación lo impedían.
Hasta que hace algunos años, uno de los nietos de William O. Jenkins generó la idea de buscar un beneficio económico de la FMSJ, que consistió en no tomar un peso de dicho organismo de manera directa, pero si creando una serie de empresas que ofrecieran servicios a todas las instituciones que se constituyeron con dinero de la fundación, como es la Universidad de las Américas Puebla, el Colegio Americano y los clubes deportivos Alpha.
Se dice que el creador e impulsor de esa idea fue Guillermo Jenkins de Landa, el hijo mayor de Guillermo Jenkins Anstead y de Elodia Sofía de Landa, y quien ahora tiene demandada al resto de la familia.
Los que conocen los entretelones de esta historia cuentan que al principio funcionó bien esa idea, pero con el paso de los años las ganancias obtenidas ya no fueron suficientes para alimentar las expectativas económicas de todos los integrantes de la familia Jenkins de Landa.
Esa situación los orilló a dos terrenos: el que empezaran a surgir diferencia por la repartición de ganancias y que creciera la necesidad de buscar obtener dinero directo del cuantioso patrimonio de la FMSJ.
Por este tipo de preocupaciones, es que aparece en escena de este pleito familiar el político poblano Rafael Moreno Valle Rosas.
Siendo Moreno Valle candidato a la gubernatura y luego ya mandatario de Puebla, Guillermo Jenkins de Landa se vinculó a los intereses del panista como una manera de explorar las posibilidades de abrir los candados que no permitían usar directamente el dinero de la FMSJ.
Las diferencias familiares se agravaron y entonces se llegó a la ruptura, razón por la cual Guillermo Jenkins Anstead y de Elodia Sofía de Landa, junto con otros hijos, echaron del Patronato de la Fundación Jenkins a Guillermo Jenkins de Landa.
Y luego de ello, padres e hijos en 2013 se ligaron con Moreno Valle para que los siguiera ayudando a conseguir el dinero de la FJ.
Fue entonces cuando apareció la idea de donar todo el dinero de la FJ a la Fundación Bienestar de Filantropía, que logró transferir los fondos, con una nueva razón social, primero a Panamá y luego a las islas Barbados.
Lo que desató la demanda de Guillermo Jenkins de Landa contra sus padres y hermanos, que a su vez explica la disputa por los bienes de la FJ, como es la Universidad de las Américas.
