Agresiones, Distorsiones, Fabulaciones (Dos Casos Vomitivos)
Por Mario Alberto Mejía
La Quinta Columna
Hace algunos días circuló un video con una supuesta declaración del gobernador Miguel Barbosa sobre el tema de los desaparecidos.
A la par, varios portales —conocidos por la divulgación de noticias falsas— manejaron una nota en el mismo sentido.
¿Qué dicen que dijo el gobernador?
Que minimizaba el tema porque en Puebla las mujeres se iban simplemente y sencillamente con el novio, y no desaparecían.
El escándalo se desató a tal grado que el caso llegó a la Comisión Nacional de Honestidad y de Justicia de Morena.
Los más negros augurios surgieron en los mismos portales.
Las apuestas se cruzaron.
Y por fin llegó la conclusión del órgano morenista:
“SE SOBRESEE el procedimiento sancionador ordinario de oficio en contra del C. Luis Miguel Gerónimo Barbosa Huerta”.
Los integrantes del mismo, dan sus motivos:
“Las denominadas ‘Fake News’ son utilizadas para la divulgación de noticias falsas cuyo resultado es un peligroso círculo de desinformación que, en el caso que nos atañe, consistió en la circulación de un video alterado del cual dieron cuenta diversas notas periodísticas y que, incluso, fue transmitido en un programa de televisión abierta y con alcance nacional, ocasionando una tergiversación de la información de lo manifestado por el C. Luis Miguel Gerónimo Barbosa Huerta”.
No es la primera vez que el gobernador Barbosa enfrenta noticias falsas dadas por buenas por manos interesadas.
¿Cómo se le llama a esto?
Guerra sucia.
La que ha enfrentado el gobernador incluyen, como ya lo hemos dicho en este espacio, noticias falsas sobre su salud, tergiversaciones, manipulación de videos y varias lindezas más.
Hoy por hoy, como lo dice el documento firmado, entre otros, por Héctor Díaz Polanco: “no existe el acto reclamado”.
Es cuanto.
Karina y la Dignidad. Qué buena respuesta dio Karina Pérez Popoca, presidenta municipal de San Andrés Cholula, a la campaña de lodo en su contra.
Sobran los detalles acerca de la discriminación que sufrió.
Lo importante en este caso es su respuesta.
Una respuesta de nivel en compañía de varias mujeres.
A través de un video, la presidenta municipal destacó que el ataque que enfrentó no fue por sus políticas públicas, sino por sus características físicas, emocionales y espirituales.
Ese discurso de odio en contra de las mujeres no es nuevo.
Se ha normalizado durante muchos años.
Y del discurso, muchos hombres han pasado a la acción violenta en contra de ellas.
Primero son las ofensas, los gritos, las humillaciones.
Luego vienen los golpes.
Finalmente, los asesinatos.
Es decir: los feminicidios.
Hay medios de comunicación que, incluso, llevan la cuenta de los que han ocurrido en Puebla.
Llevan la cuenta, sí, pero en la práctica, en el día a día, sus integrantes, algunos, actúan igual que los agresores.
¿En qué momento permitimos todo eso?
Qué peligroso es también excluir a alguien por el color de su piel.
Hay videos brutales, por ejemplo, en España, donde los inmigrantes han sido golpeados sólo por el hecho de tener un color de piel diferente o por su condición de mujeres.
En su valiente video, Karina eleva el nivel del debate, pero también le da una lección de dignidad y de orgullo a quien arremetió en su contra con calificativos denigrantes.
Hace poco vimos cómo un triste y mediocre cómico —Chumel Torres— fue exhibido por atacar a un menor de edad.
Hoy vemos a Karina dar la cara por quienes no tienen voz para defenderse.
Con su defensa particular hizo al mismo tiempo una defensa de su género, una defensa de su condición, una defensa de su espíritu.
Un abrazo desde aquí.
