La “renuncia” de Margarita Zavala (desde tres perspectivas)
A Puerta Cerrada
Por Jorge Rodríguez
“No nos preocupemos, si amenaza con irse del partido es porque quiere presionar a Ricardo Anaya para obtener la candidatura. Si quisiera irse, se marchaba y ya”.
Con razonamientos de este tipo trataban de darse confianza panistas vinculados a la ultraderecha y peleados con el morenovallismo después de que corriera la versión de la inminente salida de Margarita Zavala del PAN para buscar la candidatura presidencial por la vía independiente.
Comprensible la reacción.
Si la esposa del ex presidente Felipe Calderón se marchase del blanquiazul, cosa que hoy confirmará o negará a través de un video en redes sociales, los panistas-yunquistas que acompañan al ex presidente municipal Eduardo Rivera Pérez en su proyecto político serían los principales damnificados en Puebla.
Sin Zavala de Calderón en el PAN, Eduardo Rivera, Juan Carlos Mondragón, Humberto Aguilar, Juan Carlos Espina y Rafael Micalco, los rostros visibles de la oposición en ese partido, quedarían en la orfandad, es decir, sin una madrina influyente que abogara por ellos a la hora de la repartición de candidaturas para el 2018.
Eso, visto frente a las expectativas que se han planteado, que apuntan (o apuntaban) a una eventual negociación con el ex gobernador Rafael Moreno Valle, vía Margarita Zavala, significaría una tragedia política que les obligaría a replantear su futuro.
Por eso se entiende que en un sector del panismo local se rechazase dar como un hecho la renuncia de la aspirante presidencial, hasta que ella misma lo expresara.
La esperanza que queda es que antes del pronunciamiento de la ex primera dama, programado para las 14:00 horas de este viernes, habrá un nuevo intento por parte de Anaya para convencerla de quedarse.
Si como dicen, “solo ha decidido meter presión para salirse con la suya (chantajear pues a la dirigencia nacional)”, es posible que conserve su camiseta blanquiazul.
El plazo para el registro de aspirantes independientes vence el domingo.
***
En la otra cara del panismo local están los morenovallistas, a quienes este escenario de fractura interna podría beneficiarles ampliamente.
Llevado al extremo de una eventual renuncia, el reclamo de Zavala de Calderón a Ricardo Anaya pondría contra la pared al dirigente nacional, quien tendría que decidir si sigue con la idea de apropiarse de la candidatura presidencial de la peor manera posible, como lo hace hasta ahora, provocando con ello la derrota adelantada del PAN, o arma un proceso más o menos democrático, que permita la participación del resto de los aspirantes (Zavala y Moreno Valle) para legitimarse a sí mismo.
Eso es lo que está en juego desde ayer.
Si Margarita rompe con el PAN, Rafael Moreno Valle quedará solo contra Anaya, justo como quería, en un duelo de uno a uno.
Si eso pasa, tendrá mayores elementos de presión para obligar al queretano a una elección abierta.
De entrada, Dante Delgado, presidente de Movimiento
Ciudadano, y Luis Castro, de Nueva Alianza, pondrían sobre la mesa la necesidad de retirar a Anaya de la candidatura para “salvar” al Frente de una tragedia electoral.
Ante la efervescencia, Alejandra Barrales, del PRD, haría lo mismo.
Ahí se abriría la rendija de oportunidad que tanto busca Moreno Valle para ser candidato.
Por eso es que, aunque lo nieguen, los morenovallistas deben estar sonriendo con el espectáculo.
Ricardo Anaya no ha hecho nada que no se vaya a hacer en otros partidos.
En el PRI será una sola persona quien defina candidato presidencial: Enrique Peña Nieto; lo mismo que en Morena: Andrés Manuel López Obrador.
La diferencia es que al líder blanquiazul le han brincado los inconformes.
***
Por último hay que reparar en las repercusiones nacionales que tendría la renuncia de Margarita.
Que se marche del PAN no importa; que vaya a buscar la candidatura independiente, sí.
Los más felices con esto serían los priistas.
Si Zavala aparece en las boletas electorales, hará un boquete al Frente Ciudadano por México (que llevará al PAN como uno de sus integrantes) y le restará votos a López Obrador.
Así las posibilidades del PRI para alzarse con una (milagrosa) victoria se incrementarían.
Si el acercamiento de Nueva Alianza con los partidos del Frente había causado depresión en el priismo, el eventual rompimiento de la aspirante con el blanquiazul le llenará de entusiasmo.
En ese escenario, Margarita Zavala (y su esposo) puede terminar convertida en la mejor aliada del PRI para la sucesión presidencial.
Así de simple.
Twitter: @jorgerdzc
Correo: [email protected]
