Desde Puebla se diseñó la campaña negra contra Ricardo Anaya
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
En el equipo de Ricardo Anaya Cortés se tiene plena certeza de que la campaña negra contra el presidente nacional del PAN –en la que se le acusa de enriquecimiento inexplicable– se diseñó en Puebla, que la autoría provendría del grupo político del ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas y que sería parte de la alianza de facto que ya existe entre el ex mandatario poblano y el PRI.
La mejor prueba de la intervención de Moreno Valle en la guerra sucia contra Anaya Cortés es que tres de los cinco senadores que se rebelaron contra el presidente nacional del PAN son controlados por el ex gobernador de Puebla, se trata de Javier Lozano Alarcón, el campechano Jorge Lavalle Maury y Salvador Vega Casillas, quien fue miembro del gabinete federal en el sexenio de Felipe Calderón.
El líder de ese grupo de “panistas traidores”, tal como se les ha tildado en el blanquiazul, es Ernesto Cordero, quien a su vez es influenciado por José Antonio Meade Kuribreña, quien se perfila a ser el próximo candidato presidencial del PRI. Ambos han formado parte del mismo grupo político surgido en las filas del ITAM y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Un quinto participante es el chiapaneco Roberto Gil Zuarth, quien es parte del círculo cercano al ex presidente Felipe Calderón.
Se cuenta que días antes de que el periódico El Universal publicara una serie de informaciones sobre el supuesto enriquecimiento inexplicable de Ricardo Anaya y su familia política, un reportero de ese medio se comunicó con el presidente nacional del PAN para recabar su opinión respecto a lo que iba a aparecer en el rotativo.
Ese llamado provocó una rápida investigación y el equipo del líder albiazul pudo detectar que la campaña mediática en cuestión se había armado desde Puebla.
Anaya meditó el asunto con su equipo más cercano de colaboradores para decidir la forma de responder esa ofensiva mediática. En un primer momento se decidió salir a enfrentar a Moreno Valle directamente, pero se avaluó que eso era bajar el nivel de la discusión.
Finalmente se optó por dirigir la confrontación hacia el PRI, hacia el gobierno federal, hacia el asunto del intento de obligar al líder panista que aceptara el pase automático de Raúl Cervantes de procurador a fiscal general de la República.
Y en el fondo Anaya y el PAN no han mentido, aunque se ha intuido que la autoría de los ataques fue de los morenovallistas, quien finalmente estuvo detrás de los mismos fue el PRI.
Para nadie es un secreto que Moreno Valle desde hace varios meses ya se ha asumido como un operador del PRI en el proceso electoral que pronto arrancará, aunque formalmente siga siendo panista.
En el PRI se le tiene más miedo a Ricardo Anaya como posible candidato presidencial, que a Margarita Zavala Gómez del Campo, pues el primero tiene más potencial de ser un contendiente aguerrido, con carisma y con respaldo de la mayoría de las fuerzas internas del PAN; a diferencia de la esposa de Felipe Calderón, quien al cargar todos los negativos del gobierno de su cónyuge se estima que en la campaña electoral su popularidad no resistirá las críticas de sus adversarios.
Moreno Valle se puso a operar contra Anaya Cortés por dos razones de peso:
Primero, por la necesidad del PRI de buscar frenar la posible candidatura de Ricardo Anaya, quien podría ser un abanderado que polarice con Andrés Manuel López Obrador, el líder de Morena, y saque al tricolor del ánimo del electorado.
Segundo, porque Moreno Valle ve en Ricardo Anaya un dique para que pueda negociar –en el PAN– la candidatura de Martha Erika Alonso a la gubernatura de Puebla.
Carta de Geudiel Jiménez y su respectiva respuesta
A la redacción de La Jornada de Oriente llegó la siguiente misiva:
Fermín Alejandro García
Jefe de Información de La Jornada de Oriente
Me refiero al contenido de su columna “Cuitlatlán”, publicada en su edición de este martes 5 de septiembre, en la que se hacen afirmaciones dolosas y sin sustento alguno.
Al respecto hago las siguientes precisiones:
Es absolutamente falso que personalmente difunda tener una postulación para un cargo público en San Pedro Cholula, y menos aún que esa candidatura la haya comprado. Esta es una afirmación temeraria que jamás podrá probar pues carece de toda veracidad y fundamento.
Lamento que involucre a mi familia y que sin evidencia alguna señale que mi señor padre “ha enfrentado investigaciones por cometer abusos como fedatario”. En su caso, le exijo que haga pública la evidencia que respalde su dicho.
No necesito acrecentar mi popularidad con un “discurso agresivo” contra el alcalde de San Pedro Cholula, José Juan Espinosa Torres, cuyo desprestigio es bien conocido por la población.
Es absurdo que afirme que he lucrado con la pobreza de la gente cuando he apoyado con despensas y juguetes adquiridos con recursos propios y a nombre de la Asociación Juntos por Cholula; esto debería preguntarlo a las personas beneficiadas. Es preciso apuntar que de ello me abstuve durante mi paso por la Delegación del DIF Estatal en San Pedro Cholula para evitar señalamientos dolosos y carentes de pruebas como los que usted hace al decir que en el DIF descubrieron que entregaba los programas sociales como una aportación mía o de la Asociación que presidio.
Dice que “al parecer” he usado recursos públicos para financiar acciones de la referida Asociación. No hay ninguna prueba de que así haya ocurrido, nuevamente lo invito a probar su dicho.
En lo personal y junto con otros miembros de mi familia y basados en los valores y principios que lo distinguen, efectivamente apoyamos con entusiasmo la campaña del ahora Gobernador Tony Gali. De esa decisión nos sentimos profundamente orgulloso y lo seguiremos apoyando para que consolide los éxitos de su administración.
Tal determinación no influyó en mi nombramiento como Delegado del DIF estatal, cargo del que no me “echaron”, sino que por voluntad pedí ser separado para atender de tiempo completo las actividades de la Asociación “Juntos por Cholula”, movimiento civil a favor de las familias que menos tienen..
En estricto apego al Derecho de Réplica, le solicito la publicación de esta carta aclaratoria en el mismo espacio y despliegue con el que se publicó su columna, tal y como lo dispone la ley en la materia.
Geudiel Jiménez Flores
Presidente de la Asociación Juntos por Cholula
Respuesta del columnista
La misiva de Geudiel Jiménez Flores es solo un largo alegato que no aclara nada ni aporta elementos a su defensa, por las siguientes razones:
Nadie llega a un cargo público para durar menos de cuatro meses, tal como ocurrió con Geudiel Jiménez en la delegación del DIF estatal de Cholula. Cuando alguien sale rápido de una responsabilidad pública es porque fue muy ineficiente o lo agarraron en actos de corrupción o abusos.
Son varios los panistas de San Pedro Cholula y miembros de otras fuerzas políticas que lo han escuchado decir que ya compró la candidatura del PAN a alcalde de ese municipio. ¿Qué dirá el gobernador Antonio Gali que se ande diciendo que a él le compraron dicha candidatura?
Geudiel Jiménez al mismo tiempo que era delegado del DIF, que es una instancia que tiene programas alimentarios, repartía despensas con su asociación Juntos Por Cholula. ¿Es simple coincidencia? Yo creo que no.
En el año 2013, luego de la detención del fedatario Juan Carlos Salazar Cajica, en este espacio se publicó que había otros cuatro notarios públicos que estaban sujetos a investigación, entre ellos Geudiel Jiménez Covarrubias, quien ejerce dicha función pública en Huejotzingo.
En abril de este año, el periodista Fernando Maldonado públicó una lista de nueve notarios públicos que están sujetos a la revisión de su desempeño, por ser sospechozos de actos abusivo, y entre ellos se vuelve a citar a Geudiel Jiménez Covarrubias.
