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Calidad de la Educación: La Escuela Pública en Puebla

Calidad de la Educación: La Escuela Pública en Puebla

Las serpientes y escaleras

Por Ricardo Morales

A 100 años de la promulgación de la Constitución, en el país aún no se ha encontrado el mecanismo para que los mexicanos podamos hacer exigible el Derecho a la Educación de Calidad.

Este precepto tiene la intención de otorgar a todos los mexicanos por igual, el mismo nivel de educación en condiciones mínimas de normalidad considerando a las escuelas, los maestros y las condiciones en las que estudian los alumnos.

El derecho a la educación manifestado en las 4 A: Asequibilidad, Accesibilidad, Aceptabilidad y Adaptabilidad, obliga al sector educativo (escuelas públicas y privadas) a aumentar la tasa de cobertura, lo que no significa que solo se brinde a todos los niños y jóvenes un espacio en la escuela, si no que obtenga de la misma, una formación integral en un espacio adaptado a ellos y donde puedan desarrollar todo su potencial.

La política educativa en Puebla, instaurada por la secretaria de Educación Pública, Patricia Vázquez del Mercado, ha luchado contra corriente para hacer evidente que nuestro Estado es el mejor lugar del país para todos aquellos que quieran transitar de un nivel educativo a otro con los mejores estándares posibles, para ello la titular de la SEP ha impulsado el llamado Modelo Educativo Poblano basado en 3 ejes: Asistencia, Permanencia y Aprendizaje, (APA).

El primero tiene como objeto alcanzar la mayor cobertura posible; el segundo busca retener o mantener a la mayor cantidad de alumnos, y el tercero comprobar que el modelo ha funcionado mediante la realización de la Pruebas Estandarizadas (PLANEA, PISA), mismas en donde la entidad ha demostrado que su modelo educativo, es uno de los mejores del país.

Por órdenes de Paty Vázquez, todos los subsistemas educativos de los diferentes niveles que dependen del Estado, se mantienen en la búsqueda constante de la mejora, sin embargo hay un eslabón del sistema educativo que debe mejorar significativamente: las escuelas particulares, donde muchas veces la asequibilidad, la accesibilidad, la adaptabilidad y la aceptabilidad, no forman parte de sus principios, de hecho, hay muchas de ellas en las que las colegiaturas son muy caras, poco accesibles, con situaciones severas de desigualdad y discriminación.

Ahora bien, ¿Realmente las escuelas particulares son mejores que las escuelas públicas? Para dar una respuesta tenemos que remontarnos a los resultados de las pruebas estandarizadas, donde a nivel nacional es bien sabido que el primer lugar en la prueba PLANEA en educación media superior le corresponde a Puebla; en ese tenor, podemos tomar como un claro ejemplo, el Conalep, el cual dirige Jesús Zaldívar, a donde asisten los estudiantes menos favorecidos del Estado.

Tan solo ese subsistema ha obtenido mejores resultados que instituciones particulares que durante años han sido señaladas como las “mejores” y hoy quedan un escalón abajo, ejemplo, los bachilleratos de la UPAEP, de la UVM, de la UMAD, de la Anáhuac, el Colegio del Bosque y el Colegio Americano, entre otros.

Las escuelas particulares no han bajado su nivel, pero deben redoblar esfuerzos, ya que hoy por hoy la escuela pública ha sido capaz de demostrar que la educación de calidad en escuelas oficiales es una realidad.

El subsistema Conalep es un ejemplo de lo que se puede hacer, si tan solo se aplican los recursos en donde se tienen que aplicar y se ajusta el modelo a lo que ha determinado la secretaría de Educación Pública.

Sirvan también estas líneas para que los jóvenes, piensen en nuevas alternativas de estudio y empleo. El subsistema del Conalep es un modelo noble, el cual apoya con una carrera técnica de buena demanda en el mercado laboral a los jóvenes que por razones económicas muchas veces ya no pueden proseguir con sus estudios.

Alternativas hay, solo hace falta que también se deje de pensar en los llamados esquemas tradicionales, con carreras agotadas ya desde hace muchos años.