Transportistas buscan arropo de Antonio Gali
La Entrega
Por: Marco Aurelio Mirón
Concesionarios de diversas partes del estado mantienen su postura de solicitar incremento al precio del pasaje del transporte público, pues el tema del gasolinazo prácticamente ha estrangulado sus márgenes de ganancia.
Pese a las amenazas de retiro de permisos para circular por parte del gobierno estatal y el anuncio del mandatario Rafael Moreno Valle por ayudarlos con un fondo de garantías a efecto de financiar el cambio de unidades, los transportistas mantienen su decisión de aumentar el costo del servicio prestado.
Una vez que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHyCP) autorizó a partir del primero de enero de 2017 subir el precio por litro de las gasolinas, un grupo decidió sostener reuniones y analizar las acciones a impulsar.
El 3 de enero los concesionarios estuvieron por más de dos horas abordando el tema en una casa ubicada en la colonia Chula Vista donde revelaron que ya había nuevas tarifas en algunos municipios del interior del estado, desde luego sin el aval de la administración morenovallista, buscando un efecto multiplicador que finalizara en la ciudad de Puebla.
La respuesta vino un día después cuando el mandatario poblano afirmó que no le “temblarían las piernas” y retirar las concesiones a quienes incrementen el costo del pasaje a propósito del aumento a las gasolinas.
Cuatro días después el aviso surtió afecto cuando el secretario de Infraestructura y Transportes (SIT), Diego Corona Cremean, anunció la cancelación de cinco concesiones luego de aumentar unilateralmente las tarifas.
Obvio que el ánimo vino a la baja entre los concesionarios luego del golpe de timón efectuado por la administración local próxima a finalizar el 31 de enero.
Los transportistas están agazapados en espera que las aguas se calmen un poco para nuevamente retomar su estrategia.
Lo más sano, según ellos consideran, es subir de 6 a 8 pesos el costo del pasaje con la finalidad no solamente de enfrentar el gasolinazo, sino también el alza escalonada de los precios de las refacciones.
Un plan B, tiene relación con solicitar al gobierno subsidios pero no para la renovación del parque vehicular, sino para convertir los motores de gasolina a gas natural por los ahorros que representa.
Obviamente que ambas opciones no tienen previsto tratarlas con la actual gestión, sino con el gobierno encabezado por Antonio Gali Fayad.
Consideran que pueden tener mayor apertura empezando por ser escuchados directamente por Gali Fayad, objetivo que no ha sido logrado con Moreno Valle.
Así que los transportistas tienen guardado el tema mientras agoniza el sexenio morenovallista.
Mientras tanto, el flamante asesor de los transportistas, Arturo Loyola, busca contenerlos y convencerlos que lo mejor es sepultar el tema dado que las condiciones del país no están para afectar más el poder adquisitivo de la población.
Sin embargo, ha tenido poca respuesta y algunos ya no lo ven como un interlocutor confiable.
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Francisco Javier Zúñiga, personaje de toda la confianza de Antonio Gali Fayad, tendrá la cartera de coordinador de asesores en el siguiente gabinete estatal, pero a la vez, gestionar ante la federación recursos a proyectos etiquetados.
Aunque se había rumorado que llegaría a la Secretaría de Infraestructura y Transportes (SIT) dado su paso en el ayuntamiento como secretario de Infraestructura y Servicios Públicos, finalmente ha sido elegido para ser el coordinador de asesores.
Por cierto, se menciona que posterior al 15 de enero, fecha del sexto y último informe del gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, se hará oficial la salida de Arely Sánchez Negrete al frente de la Tesorería de la administración del edil Luis Banck Serrato.
Los cambios en el ayuntamiento también involucrarán algunos enlaces de prensa que continuarán labores similares pero en la gestión de Antonio Gali Fayad.
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