Intereses cruzados agitan a Morena
A Puerta Cerrada
Por: Jorge Rodríguez
La peculiar salida del ex candidato a la minigubernatura del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Abraham Quiroz Palacios, para tundirle al sobrino político de Manuel Bartlett Díaz, Rodrigo Abdala Dartigues, solo evidencia el cúmulo de intereses que comienzan a cruzarse en la que puede convertirse en la segunda fuerza política del estado.
Además de Abdala y José Juan Espinosa Torres, presidente municipal de San Pedro Cholula, Quiroz Palacios es hasta ahora el tercer interesado en buscar la candidatura de Morena al gobierno poblano en el 2018.
El profesor universitario condenó ayer al diputado federal por aprovechar el cargo que le otorgó el Comité Ejecutivo Nacional, como enlace con los promotores del voto, para armar una estructura paralela al partido que le sirva a sus fines personales.
Según el acusador, y es muy probable que esté en lo cierto, esos “fines personales” de Abdala tienen la mira puesta en la sucesión de 2018.
Lo que Abraham Quiroz ocultó, de manera deliberada, fue su interés por volver a ser candidato a gobernador y su apuesta por emplear una estrategia similar a la del legislador para conseguir el apoyo de los militantes del partido.
Al igual que el sobrino del ex gobernador Bartlett, él también hace trabajo de tierra para posicionarse entre los seguidores del instituto político de Andrés Manuel López Obrador.
Es falso que haya decidido involucrarse en el armado de la estructura de Morena por mero amor a la patria y en defensa de la soberanía nacional, como afirma.
Cuando los reporteros le preguntaron si recorría el estado y dialogaba con líderes y activistas sociales con el objeto de pelear otra vez por la candidatura dijo que no, que ése no era su objetivo.
Mintió.
Como aquí se ha escrito con anterioridad, el investigador y ex director de la Facultad de Psicología de la BUAP quiere repetir en los comicios que vienen después del gobierno de José Antonio Gali Fayad.
Si no es así, habría que preguntarle por qué entonces le mandó a informar al rector Alfonso Esparza Ortiz lo contrario.
En la oficina principal de la máxima casa de estudios acusaron de recibido el mensaje y de vuelta le pidieron que solicite la licencia respectiva para mantener a la universidad alejada de los asuntos partidistas.
Abraham Quiroz quiere ir por Casa Puebla otra vez.
A eso se debe que haya salido en conferencia de prensa a tratar de descabezar a Abdala.
Compite (o cree competir) por la misma candidatura y mientras eso suceda estará en guerra contra él.
La variante de 2018 es que habrá elecciones presidenciales y que López Obrador estará en la boleta electoral.
Ese detalle lleva a pensar a los tiradores de Morena en un escenario más que positivo para la contienda de Puebla.
Creen, o sueñan, como usted guste, que pasarán sin problemas por encima del candidato a gobernador del PRI y que en una de esas podrían también abatir al del PAN, quien quiera que sea.
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Por cierto:
¿Qué pensarán los tricolores del estado, y qué pensarán en la sede del Comité Directivo Estatal, donde despacha Charbel Jorge Estefan Chidiac, de que ahora hasta sus rivales de izquierda (o de presunta izquierda, por Abdala y José Juan) los visualicen en un dramático tercer lugar?
Una pregunta, y una realidad, que los invita a la reflexión y la autocrítica.
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Si se encuentra con Socorro Quezada Tiempo coméntele que ya no debe estar a la expectativa ni preocupada por la posibilidad de sufrir oootros embates políticos por parte de los integrantes de Nueva Izquierda… por lo menos de aquí hasta recién entrada la próxima primavera.
Los perredistas aglutinados en torno a esa corriente decidieron ya no insistir más en su salida de la dirigencia estatal del partido.
No es que le hayan perdonado la vida (en sentido estrictamente figurado), o que de una semana para otra encontraran bondades en ella que los llevaran a cambiar de opinión, o que hayan hecho las paces con el senador Luis Miguel Barbosa Huerta, ‘padrino’ de Quezada, no.
Lo que sucede es que les comunicaron, desde la capital del país, que habrá que esperar hasta abril del año entrante para concretar su remoción.
El morenovallismo, representado por Luis Maldonado Venegas en el PRD, irá por la dirigencia local del partido del sol azteca, tal y como lo tenía trazado.
Solo ha decidido esperar unos meses más.
@jorgerdzc
