A Puerta Cerrada
Jorge Rodríguez Corona
Así como en el PRI y entre los analistas profesionales se arman escenarios y se juega al futurismo de cara a la sucesión de gobernador de 2016, para tratar de dar con aquel que será candidato (o candidata) por ese partido, lo mismo ocurre en el ‘war room’ del equipo contrario: el morenovallismo, que intenta adelantarse a los hechos para llegar mejor preparado a la contienda.
En el búnker que construye la precandidatura de José Antonio Gali Fayad es de vital importancia conocer la identidad del personaje priista con el que van a competir.
La novedad es que creen tener la certeza de haber descifrado el perfil, incluso antes que los mismos priistas locales.
Allá en Casa Puebla volvieron al planteamiento original, ese que los llevó a decidir por Gali Fayad desde mediados de 2014. Dan por hecho que la candidata del tricolor será la senadora Blanca Alcalá Ruiz.
Y digo que volvieron al planteamiento original porque hace unos meses pensaron que el abanderado priista sería Enrique Doger Guerrero; tan seguros estaban entonces que de manera previa le mandaron algunos obuses vía redes sociales y otros instrumentos.
No se sabe si han sido invadidos por la percepción generalizada o si poseen información que nadie más tiene en el estado, pero ya ven el nombre de Alcalá impreso en la boleta en la que también estará el nombre del actual presidente municipal de Puebla.
Aun así, frente a la posibilidad de equivocarse en el pronóstico, sostienen que, sea quien sea de Alcalá y Doger, ganarán la elección.
Eso afirman.
***
Un dato harto interesante ligado al anterior:
Dados los apoyos gubernamentales recibidos en la pasada elección de diputados federales y algunas variables más, el priista Alejandro Armenta Mier se encuentra en la mira de esos observadores morenovallistas que se encargan de armar escenarios y estrategias para ir a las contiendas electorales.
En análisis de prospectiva, consideran al diputado federal por Tepeaca como un serio aspirante del PRI al gobierno del estado en 2018.
Estiman que él, y no otros, es quien hoy por hoy tiene la venia de la Secretaría de Gobernación federal para abanderar la causa tricolor dentro de tres años.
¿Será?
Habrá que ver.
***
La llegada del académico y diputado federal con licencia Agustín Basave Benítez a la dirigencia nacional del PRD, que se concretó este fin de semana, complicará la celebración de una alianza electoral entre ese partido y el PAN de Puebla en 2016.
Ya en agosto, como aspirante a la presidencia perredista, había rechazado esa posibilidad al exponer desde su cuenta de Twitter (@abasave) que una eventual alianza con el panismo del estado no beneficiaba a su partido.
Es cierto que en ocasiones, en muchas ocasiones, lo que se dice como candidato a un cargo de dirigencia partidista es difícil de sostener como dirigente en funciones, por la cascada de intereses cruzados que derivan de la existencia de tantos grupos y corrientes.
Pero en esta nueva coyuntura no será fácil para el morenovallismo retomar la ruta del arreglo.
Basave es un personaje hasta cierto punto radical y lo ha demostrado al dar por terminada cualquier clase de negociación con el gobierno de la República y anunciar su interés por llevar al PRD a sostener un acuerdo con Morena, de Andrés Manuel López Obrador.
Por eso puede preverse que las pláticas, si las hay, serán ahora mucho más complicadas que con Carlos Navarrete Ruiz.
El encomendado para abrir la puerta allá en el CEN perredista será el ex secretario General de Gobierno Luis Maldonado Venegas.
Tampoco se mira imposible, como sostiene la ex diputada federal Roxana Luna Porquillo.
***
Diego Corona Cremean recibió un reconocimiento a su desempeño como servidor público.
Apenas el fin de semana, el recién estrenado secretario de Infraestructura y Transportes de la administración estatal fue galardonado con el premio Tlatoani 2015, una presea que otorgan el Instituto Mejores Gobernantes AC y el Instituto Mexicano de Evaluación a funcionarios de todo el país.
Ambas instituciones son ciudadanas, no pertenecen a ningún partido político ni dependen de alguna instancia gubernamental.
El acto de premiación tuvo lugar el sábado en el Hotel Camino Real de Polanco, en el Distrito Federal.
Junto con Diego Corona, que antes de rendir protesta en Infraestructura fue director general del Capcee desde comienzos de la gestión morenovallista, otros 55 servidores públicos recibieron el reconocimiento a su trabajo.
***
El trascendido que el columnista Marco Aurelio Mirón dio a conocer la semana pasada podría convertirse en realidad en los días por venir.
En efecto, con la idea de conseguir esa reconciliación entre panistas de la que le comentaba el viernes, el PAN de Martha Erika Alonso y Jesús Giles, y los asesores políticos del grupo en el poder, buscan la suma del ex presidente municipal Eduardo Rivera Pérez.
No quieren al ex presidente para hacer operación electoral, lo quieren para dar credibilidad a la estrategia de reconciliación que han emprendido.
Eduardo Rivera es el estandarte de aquellos panistas tradicionales con los que dejó de haber comunicación y que quedaron al margen de la elección de diputados federales en junio pasado.
Sin él del lado del morenovallismo, pero principalmente de ‘Tony’ Gali candidato, será difícil hablar de una verdadera unidad partidista.
De ahí que lo quieran ver sumado a la campaña.
Lo interesante es que Rivera ya fue contactado y que en principio no se negó a realizar un acuerdo.
Cuentan que ha decidido valorarlo.
Y que podría dar un “sí” como respuesta.
@jorgerdzc




