Último minuto
Sábado, 26 de Septiembre de 2026
Puebla 13°C
Reto Diario | Noticias de Puebla
Ver Episodio Completo

Echan a Jaime Alcántara de la Sedatu y lo Mandan otra vez a Puebla (Donde lo Odian los Priistas)

Echan a Jaime Alcántara de la Sedatu y lo Mandan otra vez a Puebla (Donde lo Odian los Priistas)

La Quinta Columna por Mario Alberto Mejía

Político frustrado, columnista frustrado, novelista frustrado, Jaime Alcántara Silva dejará próximamente la Dirección General de Ordenamiento Territorial y de Atención a Zonas de Riesgo de la Sedatu en aras de convertirse en el coordinador de la precampaña a la minigubernatura de Alberto Jiménez Merino.

Luego de perder estrepitosamente en 2013 como coordinador de Enrique Agüera Ibáñez, Alcántara Silva regresa a Puebla con una aureola manchada por las diversas derrotas que ha tenido a lo largo de su carrera.

Cómo olvidar que en el año 2000 fracasó brutalmente como coordinador de Francisco Labastida en Puebla, pese a que recibió recursos millonarios de manos de Emilio Gamboa, a la sazón coordinador nacional, y de Melquiades Morales Flores.

En esa ocasión, el dinero no bajó a la estructuras y la derrota del candidato del PRI a Los Pinos no se dejó esperar.

Amigo y cómplice de Mario Marín Torres, quien siempre ha visto por él, Jaime Alcántara también tuvo un paso penoso por la Procuraduría General de la República, donde su amigo Jesús Murillo Karam -el de la "verdad oficial de Ayotzinapa-lo puso a cuidar aviones y helicópteros desvencijados.

A lo largo de su encomienda, Alcántara vio cómo se le caían aquí y allá los avioncitos de la PGR., Hoy, metido en la burocracia dorada de la Sedatu, nuestro personaje tendrá que sacrificarse nuevamente y venir a Puebla a enfrentar a quienes lo conocen y, en consecuencia, lo detestan: sus propios compañeros de partido.

Los mismos a los que bloqueó una y otra vez no sólo en la PGR y la Sedatu, sino en el CEN del PRI, cuando fungió como valet de Beatriz Paredes Rangel.

Su arribó a Puebla no tendrá que ver con sus "buenos" bonos políticos -totalmente inexistentes-, sino con la necesidad del subsecretario Juan Carlos Lastiri de hacerse para su grupo la Dirección General de Ordenamiento Territorial y de Atención a Zonas de Riesgo.

Esta área es básica para Lastiri.

Así de simple.

Por eso echarán a Alcántara y lo regresarán a Puebla.

Claro está que él lo ve como un premio.

(Déjelo el hipócrita lector soñar a gusto).

Bienvenido de nuevo a la pesadilla.

DE LA INGOBERNABIUDAD Y LA LECTURA NACIONAL.

Otra vez se equivocaron quienes ven en la desgracia ajena una oportunidad para lucrar políticamente.

En este espacio he señalado sus yerros más de quince veces.

Enumerar cansa.

Seré conciso.

Con los recientes hechos de Ajalpan en la mano, los adictos a la coprofagia juraron que en esta ocasión el gobernador Moreno Valle había tendido su tumba.

En ese sentido, vaticinaron que la ingobernabilidad era poblana y que no habría boleto de regreso.

Basta leer a los analistas nacionales en los últimos días para entender la lectura que se está haciendo de esos hechos.

Cito a José Gil Olmos, autor del célebre libro Los brujos del poder, quien escribió este domingo en la revista Proceso las siguientes líneas: "La existencia de 26 mil desaparecidos, 160 mil asesinados y 500 mil desplazados por la guerra al narcotráfico declarada por Felipe Calderón hace nueve años y que ha continuado Enrique Peña Nieto desde que llegó a la Presidencia, es la base de esta violencia incontrolable que se reproduce cada vez más en algunas poblaciones como el Estado de México, Distrito Federal, Morelos y Puebla. Bajo estas circunstancias lo que ocurrió en Ajalpan con los dos hermanos Copado se puede repetir en cualquier parte del país. Los dos son víctimas inocentes como los 43 de Ayotzinapa, los 45 de Acteal, los 27 de Aguas Blancas y otros tantos que han sido arrasados por la espiral de violencia motivada desde la maquinaria del poder donde lo mismo es el criminal que el funcionario coludido".

Hasta aquí la larga pero necesaria cita.

Quienes le endosan a Puebla la famosa "ingobernabilidad" no se dan cuenta del efecto boomerang que tiene esta palabra, una vez que en todo el país hay una certeza ineludible: ese fenómeno está asociado al gobierno federal.

Cada vez que hablan de ingobernabilidad, la gente piensa en Ayotzinapa.

Y Ayotzinapa no está en Puebla.

Cierto: los hechos de Ajalpan pusieron a prueba al gobierno poblano.

Faltaba más.

Pero hubo respuestas inmediatas que dejaron en claro que para enfrentar las crisis hacen falta estrategia, talento y decisiones firmes.

Hoy el balón volvió a caer del otro lado: del lado en el que cobran quienes buscan ligar -con muy escasa fortuna- la palabra ingobernabilidad a Puebla.

Ya no le sigan: los van a regañar en Gobernación o en Sedatu.

Temas en este artículo