Durante las primeras dos semanas de septiembre, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) inmovilizó 32 mangueras de gasolina en Puebla, lo que representa la suspensión, prácticamente de dos máquinas por día. De ese total, fue la sucursal Autogas Las Ánimas -ubicada en bulevar Atlixco no. 3156, colonia Ex Hacienda Las Ánimas- la que obtuvo el mayor número de despachadoras paralizadas pues las ocho máquinas verificadas arrojaron tres errores diferentes que generan la falta de litros completos al consumidor.
Las verificaciones realizadas por la Profeco durante las dos primeras semanas de este mes, según refiere el reporte más reciente del Programa Anual de Verificación y Vigilancia 2014 -con corte al viernes 12 de septiembre- expone que se realizaron verificaciones en Huejotzingo, Cuyoaco, Esperanza, Quecholac, San Andrés Cholula, Lara Grajales, Chignahuapan e Ixcaquixtla, entre estos municipios suman 24 mangueras inmovilizadas de 108 que fueron revisadas; sin embargo, es la referida gasolinera de la capital la que obtuvo un mayor número de observaciones.
De igual forma, en Cuautlancingo y San Gregorio Atzompa, se revisaron ocho y 20 despachadoras, respectivamente, pero ninguna generó problemas. En total, la Profeco revisó 144 mangueras de servicio en la entidad.
En Quecholac se encontró una manguera que fue inmovilizada por no ser apta para su uso al mostrar deficiencias evidentes y que suponen un riesgo para el servicio y el cliente, esto en la gasolinera bajo la razón social Servicios Turísticos Enríquez, que se ubica en el tramo Puebla – Córdoba en la carretera de cuota que va a México.
En situación similar, se encuentra la gasolinera de Ixcaquixtla localizada en el kilómetro 61 de la carretera San Juan Ixcaquixtla cuya razón social está bajo el nombre de Anayantzi Córdova Díaz, pues una manguera que fue suspendida tenía una fuga de combustible, tanto esta máquina despachadora como la referida de Quecholac alcanzaron los causales más altos de suspensión – que se mide en una escala del uno al nueve, ambas tuvieron nueve- pues ponen en riesgo la seguridad de quien ahí labora y de los consumidores.
El problema detectado más frecuente durante las verificaciones fue el llamado “error de repetibilidad” y que, de acuerdo con ese organismo federal, se da cuando el margen de dispersión en el bombeo no debe ser mayor de 60 mililitros en un despacho de 20 litros, esto supone que el esparcimiento fue mayor.
En Huejotzingo, Cuyoaco, Esperanza, Lara Grajales, Chignahuapan e Ixcaquixtla, se detectaron problemas técnicos, alteraciones en las pantallas de las máquinas despachadoras y modificaciones en el sistema de éstas que advierten de una venta inexacta del combustible.




