Los baños del Paseo Bravo fueron demolidos por un particular para la construcción de un nuevo inmueble, obra que aparentemente carece de permisos tanto por parte del ayuntamiento de Puebla como por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Fue hace un mes cuando iniciaron los trabajos en el sitio, el cual ya fue derribado casi en su totalidad, como se constató al hacer un recorrido en la zona; incluso al interior del predio se encuentra una retroexcavadora y obreros que continúan con los trabajos de demolición.
El acceso principal de la obra se encuentra en la avenida Juárez, entre las calles 13 Sur y 15 Sur, donde antes solía haber un estacionamiento; la reja se fue tapada con tablones de madera, pero se logró ver que en esta parte ya se colocaron cimientos para erigir un nuevo edificio.
La obra abarca desde esta zona hasta el acceso que se encuentra en la calle 13 Sur, antes de llegar a la 9 poniente; para acceder por esta puerta hay que pasar un pequeño callejón, el cual se encuentra bloqueado con una reja antigua.
Pese a que los trabajos ya presentan un avance considerable, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas desconoce si se tienen permisos para esta obra.
Este lunes, un supervisor de la dependencia llegó al sitio y solicitó se le mostraran las licencias expedidas por la autoridad municipal, pero el encargado indicó que el arquitecto que tenía la documentación no se encontraba en el lugar.
Ante esto, se les dio un plazo de una semana y media para presentar los permisos, de lo contrario se procederá a la clausura de las obras.
Los baños están protegidos por el INAH: Merlo Juárez
En este sentido, el historiador Eduardo Merlo Juárez explicó que el edificio conocido como “Los baños del Paseo” se encuentra protegido por el INAH, por lo que lo que no están permitidas intervenciones como la que se realiza actualmente.
Por lo tanto, calificó como ilegal el hecho de que ya se tenga maquinaria en el terreno, pues aparentemente hasta el momento el instituto no ha dado autorización para estos trabajos.
Recordó que los permisos que son expedidos por el INAH tienen que ser colocados en puntos visibles del inmueble que es intervenido, lo cual no existe en este caso.
La delegación local del instituto emprenderá una investigación al respecto para determinar si hay un aval para estos trabajos, y en caso de que se encuentre que no hay permisos de parte de esta autoridad se procedería a la clausura y sanción de los responsables de este proyecto.
La historia de los baños del Paseo
Los baños del Paseo fueron construidos alrededor de 1681, fecha en la cual el señor Isidro Valverde compró el terreno ubicado en la zona de la avenida Juárez.
Durante el siglo XVII en Puebla se tenía muy arraigada la tradición de los baños públicos orientales, concepto que tuvo este centro, el cual era conocido como el “Ojo Hondo” o “el Ojo de Santiago”, al encontrarse en donde iniciaba el barrio de Santiago.
En su diseño original tenía vapores individuales y grupales y regaderas comunales, y para el siglo XIX se construyó una alberca al interior de las instalaciones.
Estos baños eran los más antiguos que quedaban en Puebla, y más allá de tener un valor arquitectónico su importancia radicaba en que eran una pieza clave de la vida cotidiana de la Puebla de la colonia, explicó Merlo Juárez.
A este lugar llegaban personas de todas las clases sociales, y más que un lugar para bañarse se convirtió en un centro recreativo para los poblanos el siglo XVII y XVIII.
Desde su construcción a mediados del siglo XVII el edificio tuvo algunas remodelaciones, pero fue hasta hace unos 10 años cuando cerró sus puertas al público.
