Edgar Salomón cae al tercer lugar de encuestas en Texmelucan
Apesar de que a lo largo de 2012 el legislador Édgar Salomón Escorza utilizó su cargo de presidente de la Junta de Coordinación Política en el Congreso del estado y su estrecha cercanía con el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas para promoverse como aspirante a edil de San Martín Texmelucan, un par de sondeos ubican al diputado en el tercer lugar de las preferencias electorales, muy por abajo del panista Rubén Garrido –que está en primer sitio– y de la priista Janet González Tostado.
Se sabe que Salomón está enfrentando muchas dificultades para ser aceptado por los priistas de San Martín Texmelucan, y por esa razón el gobernador tiene el proyecto de imponer al legislador como candidato del PAN y el Panal, para lo cual se ha empezado a operar para que los miembros de Acción Nacional lo acepten.
Sin embargo, los sondeos a los que este tecleador hace referencia arrojan a que entre la militancia panista no se acepta la figura de Édgar Salomón. Y no porque sea priista, sino por su mala imagen, por un lado; y por otro, porque San Martín Texmelucan ha estado en el olvido en los proyectos de obra y desarrollo social del gobierno del estado.
Por tanto la empatía entre el gobernador Rafael Moreno Valle y los panistas de este municipio, es casi inexistente.
Los sondeos en cuestión fueron mandados a levantar –por separado– por el Comité Ejecutivo Nacional del PAN y por la Secretaría General de Gobierno, y sus resultados, hasta ahora únicamente han sido conocidos por algunos de los aspirantes a ser candidatos.
En términos generales esos estudios demoscópicos arrojan que si ahora fueran los comicios quien tiene más posibilidades de ganar es Rubén Garrido, quien ya fue alcalde de San Martín Texmelucan hace ocho años.
Y atrás de Garrido se ubica la ex diputada priista Janet González Tostado, quien está abajo del panista unos cinco puntos. Lo cual indica que ambos estarían en un empate técnico.
Mientras que Édgar Salomón se encuentra a una distancia de 14 puntos de Rubén Garrido.
Llama mucho la atención ese resultado, ya que a finales de 2011, un estudio del Ciso de la UAP ubicaba a Salomón como el político mejor posicionado de San Martín Texmelucan. Incluso estaba muy arriba del entonces alcalde de ese municipio, Carlos Sánchez.
Ese antecedente hacía suponer que 2012 tendría que haber sido el año en que se catapultara la figura del político priista, pero ocurrió todo lo contrario.
Al revés quien se consolido fue Rubén Garrido, el principal rival de Salomón.
Los factores que hasta ahora han influido en contra de Salomón, es que su posición al frente del Poder Legislativo y su cercanía con el gobernador no se tradujo en la gestión de obras o proyectos sociales para su propia comunidad.
Además, se acrecentó su mala fama de ser prepotente, de presumir una holgada situación económica y de no cumplir con acuerdos políticos con grupos del PRI. Sin contar que no es visto como alguien leal al tricolor, sino como alguien que exhibe sumisión ante el Poder Ejecutivo.
A la par, el legislador empezó a buscar relacionarse con miembros del PAN, pero al carecer de asesores adecuados y de pericia, cometió varios yerros, como fue que nunca logró establecer vínculos con los tres principales líderes de ese partido: Rubén Garrido, Víctor León Castañeda y Apolonio Méndez.
Tampoco ha funcionado la operación política que se ordenó desde Casa Aguayo, consistente en buscar influir en los actores políticos del municipio.
Un ejemplo de ello, es que la semana pasada hubo una reunión organizada por Mario Rincón, el ex subsecretario de Gobernación
y ahora encargado de despacho del Consejo Estatal de Seguridad Pública, quien convocó a dirigentes empresariales y sociales a dialogar sobre los problemas de la localidad.
Algunos testigos de ese encuentro relataron que no se resolvió nada relacionado con el creciente índice de inseguridad pública del municipio, y quedó claro que la presencia de Rincón obedece a una estrategia de Casa Puebla para buscar abrir espacios políticos y promocionar a Salomón o a cualquier otro panista o priista cercano a Rafael Moreno Valle
Rosas.
No se debe descartar que desde Casa Aguayo se ordenen inversiones y proyectos de obra para intentar reposicionar a Édgar Salomón de aquí a marzo próximo.
Lo cierto es que por ahora, si el PAN quiere ganar, tendrá que postular a Rubén Garrido y el PRI a Janet González, y ambas fuerzas políticas desechar la posibilidad de nominar a Édgar Salomón Escorza.
Sin embargo surge la pregunta: ¿Qué pasaría si Rafael Moreno Valle ordena una imposición de Salomón a como dé lugar en las filas del PAN?
La respuesta está en lo que ocurrió hace dos años, cuando el PAN de ese municipio postuló a un mal candidato, a Óscar Quiroz, y entonces el 60 por ciento de la militancia y los simpatizantes del albiazul sufragaron por el PRI y el Partido del Trabajo.
Ese antecedente tendría que poner en alerta al Partido Acción Nacional, ya que una imposición de Édgar Salomón llevaría al partido a una ineludible debacle electoral.
